Entrevistas

“Nosotros somos muy conscientes de que nuestro trabajo consiste en gestionar la solidaridad de la gente”

Mateu Ballester, presidente de Cruz Roja Manacor

“Nosotros somos muy conscientes de que nuestro trabajo consiste en gestionar la solidaridad de la gente”

– Sr. Ballester, ya son muchos años como presidente de la Cruz Roja en Manacor, pero me atrevo a asegurar que nunca tuvisteis que centrar los esfuerzos durante tantos mese seguidos y a un tan numeroso grupo como en estos meses…

– Son alrededor de 16 años ya, y si bien es verdad que se han dado momentos puntuales muy duros que nunca podré olvidar, por la pérdida de vidas humanas, también es cierto que nunca tuvimos que asistir durante un periodo tan largo de tiempo a unos colectivos de conciudadanos que de pronto se habían encontrado sin recursos materiales. El crecimiento en la demanda de víveres y artículos de primera necesidad ha sido exponencial. Antes de la pandemia atendíamos a unos colectivos no muy numerosos, pero en la actualidad atendemos a más cien familias semanalmente, a parte de otras ayudas puntuales diarias.

– ¿Tiene la Cruz Roja, como organización, tantos recursos como para afrontar el gran número de demandas de ciudadanos y ciudadanas de todas las Comunidades Autónomas de España?

– Nosotros somos muy conscientes de que nuestro trabajo consiste en gestionar la solidaridad de la gente. La gente es muy solidaria y aporta tanto ayudas económicas como en especies. Esta circunstancia nos permite disponer de un almacén de alimentos en cada una de las sedes, porque es lo primero que solicita una persona cuando se ve sin capacidad de generar ingresos.

– En otros momentos realmente duros, me consta que se han hecho donaciones de dinero y que tanto grandes y pequeños almacenes, productores y particulares han aportado donaciones solidarias con las personas afectadas por un desastre o menos favorecidas… ¿Siguen comportándose de igual forma los ciudadanos de Manacor y Comarca?

– La respuesta tanto de los ciudadanos en particular como de los grandes y pequeños almacenes, superficies comerciales e incluso algún que otro hotel, es la de seguir incrementando su acción solidaria en estas situaciones difíciles. Esta circunstancia es la que nos ha permitido ir repostando el almacén de los víveres para atender a las demandas de tantas familias.

– ¿Hay alguna de las ayudas recibidas que crea que merecen especial mención?

– Muchas de las ayudas son anónimas y creo que así deben continuar mientras no me indiquen lo contrario, pero hay casos puntuales que han innovado las formas de colaboración, como es la ayuda de 3.000 € recibida del Ajuntament de Manacor para que pudiéramos iniciar los servicios de ayuda inmediata; los veinte menús familiares diarios del cocinero Tomeu Caldentey donados por Protur Hotels; la empresa “Terracor” nos ha facilitado una gran cantidad de productos frescos; la Asociación Animalista también ha aportado productos agrícolas; la Asociación Islámica de Manacor aportó 4.000 euros para la adquisición de productos alimentarios…

– ¿Disponéis de gente suficiente para tanto ajetreo?

– En estos momentos disponemos de un centenar de voluntarios, si bien durante estos dos últimos meses solo hemos estado trabajando alrededor de 20 personas, ya que muchos de los voluntarios habituales están incluidos en los denominados colectivos de riesgo por la edad.

– ¿Os veis con coraje como para aguantar este ritmo por más tiempo?

– Aunque parezca contradictorio, por suerte o por desgracia, continuamos teniendo colaboradores que no han podido todavía reiniciar su trabajo y han optado por prestarnos su ayuda. Actualmente también tenemos demanda de personas que quieren ingresar en el voluntariado y en Manacor no creo que la falta de personal implicado sea el problema. Entre quienes se han incorporado a nuestro proyecto, se dan el caso de trabajadores sociales que naturalmente siempre son especialmente bienvenidos.

– ¿Se han dado algunos casos en que no hayáis podido controlar la situación?

– No. En un principio sentí cierto temor de que con la gran demanda existente, en un momento de nervios pudiera descontrolarse la situación, porque el estado de nerviosismo como es natural existía. Pero nunca ocurrió nada y quien más quien menos ha sabido comportarse. De todas formas, para aligerar la espera en la calle, disponemos de dos vehículos que reparten ayuda a domicilio. Hay que tener en cuenta que en el cómputo global hemos atendido en estos meses alrededor de 1.500 familias. Ahora va bajando el número porque ya se nota que algunos han accedido a las ayudas del estado o de la Comunidad Autónoma.

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