Sin Rodeos

La marcha de Messi copa la actualidad mundial

Es increible que una persona, de poco más de un metro y medio de estatura y sin apenas estudios, cope la actualidad mundial de los últimos días. Claro que si esta persona se llama Leo Messi y es considerado el mejor futbolista de la historia, la cosa ya es otro cantar.

Messi se ha ido del Barça, el “més que un club” que le ha hecho famoso y multimillonario en los últimos 20 años.

Todo lo que empieza, se acaba. Tiene siempre un final, para bien o para mal. En esta ocasión no acaba mal para Messi, que seguirá acumulando millones de euros, a razón de 35 “kilos” anuales, limpios de polvo y paja, durante las dos o tres -la tercera es opcional próximas temporadas futbolísticas.

El PSG, este club de fútbol francés repleto de millones de petrodólares, con el fichaje de Messi se ha llevado el gato al agua, igual que hace cuatro años hizo con Neymar Junior. Y siempre con el Fútbol Club Barcelona como perjudicado. Aunque quizás no en el caso de Messi. Porque si bien es cierto que el Barça pierde a un grandísimo jugador, no lo es menos que el Barça, con la marcha de Messi, se ahorra unos 35 millones anuales que no podía pagar, dado que por su tesorería corren las ratas y todo son deudas. El “caso” Messi ha resultado un largo culebrón que, por fin, ha acabado con la rúbrica del futbolista a favor del PSG. En Francia lo celebran y en España, no solo en Catalunya, lo lloran. Porque con la marcha de Messi la Liga española pierde su mayor atractivo, como era la magia del argentino.

Ahora comenzarán -han comenzado ya- las especulaciones para buscar culpables del desenlace. Jorge Messi, padre y representante del jugador, ha citado veladamente que la directiva del Barça, con su presidente Joan Laporta al frente, es la culpable de que su hijo no siga vistiendo los colores blaugrana.

Lo curioso es la especie de circo que se ha montado el presidente Laporta, que, desde su elección, hace más de medio año, anunció casi a diario que la renovación de Messi era poco menos que cosa hecha, lo que celebraban repetidamente los diarios deportivos catalanes, hasta que al final Laporta anunció que era imposible fichar a Messi, cargando las culpas a la “nefasta” gestión de la anterior directiva presidida por Bartomeu, que había dejado las arcas del club sin un euro y una millonada en deudas. ¿Es que Laporta no lo sabía antes?. No me lo creo.

La despedida de Messi de Ca’n Barça fue todo un valle de lágrimas. Messi llorando a lágrima viva, y alegando que él había hecho todo lo posible para quedarse. Incluso se bajó el sueldo a la mitad, sin que el Barça le hiciera una propuesta más.

De cualquier forma, las lágrimas de Messi quedaron en el baúl de los recuerdos. Porque, pocos días después, en la tarde del martes, el jugador entonaba vítores y mostraba su felicidad por su incorporación al PSG, apostando por nuevos retos y títulos.

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