“Una de las cuatro mujeres que fueron fusiladas en Son Coletes, tuvo una hija que todavía vive”

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Interesante conversación con el escritor, historiador e investigador Antoni Tugores Manresa (…y 2ª parte)

“Una de las cuatro mujeres que fueron fusiladas en Son Coletes, tuvo una hija que todavía vive”

Antoni Sureda P.

Esta es la continuación de la conversación mantenida con el escritor, historiador e investigador Antoni Tugores Manresa, que por el motivo de haber agotado el espacio disponible en el anterior número de “Manacor Comarcal”, fue reservada para el siguiente número. Con esta segunda parte de la entrevista a Tugores, damos por cerrado en lo que a los trabajos de campo se refiere, el actual ciclo de la recuperación de la Memoria Histórica, sobre los actos ocurridos a partir del mes de julio de 1936, recién iniciada la guerra civil. En gran parte cabe asociar aquellos deleznables hechos, no solo a las secuelas del fallido desembarco de las tropas republicanas comandadas por el Capitán Alberto Bayo, sino también tanto al “miedo” añadido como al fanatismo, del sector ultraconservador local.

– ¿Crees posible una segunda campaña para intentar encontrar los restos de las posiblemente cientos de personas que se calcula que murieron y fueron enterradas en aquel viejo cementerio de Son Coletes, una vez hayan finalizado los trabajos encaminados a la identificación de los cadáveres hasta ahora encontrados?

– No tengo información relativa a una segunda campaña destinada a la búsqueda de quienes fueron fusilados y enterrados en Son Coletes. Espero que sigan buscando, porque para muchas familias significa mucho encontrar finalmente el cuerpo de su padre, hermano o abuelo y trasladar sus restos a sus respectivas tumbas familiares. Pero también hay que ser realista. Existe la posibilidad de que no encontremos más cuerpos, porque no hay dudas que al construir el nuevo cementerio hicieron limpieza. Además, las actuales tumbas familiares están asentadas, como hemos podido comprobar, sobre las fosas comunes del 36. Reconozco que lo conseguido es mucho, pero valdría la pena intentar encontrar nuevos cuerpos, por lo que representa el poder entregarlos, como decía antes, a sus familias, si así lo solicitan.

– Como tu bien sabes, existe un gran interés por parte de la Generalitat de Catalunya en localizar los milicianos que no volvieron a Cataluña tras la fallida operación de la conquista de Mallorca por parte del Capitán Bayo, como así lo confirma la reciente visita de la directora General de Memòria Democràtica de la Generalitat, Gemma Domeneg, después de ser informada de que se habían encontrado los cuerpos de 6 milicianos catalanes…

– Estoy al tanto del interés que ha suscitado el haber encontrado los cuerpos de seis milicianos, que no necesariamente todos ellos eran catalanes. Tenemos indicios de que con la expedición de Bayo, también pudieron haber llegado milicianos de diferentes nacionalidades, a pesar de que por aquel entonces todavía no se habían formado las Brigadas Internacionales para ayudar a la República. Concretamente en aquella fotografía que se tomó el 31 de agosto de 1936, en la que se puede observar a los 39 milicianos capturados en aquel día, hay una reseña escrita por el “Conde Rosi” o alguno de sus colaboradores, que marca a aquellos prisioneros como “comunisti arrestati”. A parte de ello, dos de los prisioneros, llevan una marca a lápiz de “ruso”. Otro de estos prisioneros está marcado con las letras “Bulgar” y un cuarto como “Francés”.

– Otro dato en este sentido es el hecho de que entre los restos de los seis milicianos ha aparecido una moneda rusa…

– El interés de la Generalitat de Catalunya, no solo es obvio por la visita de la directora General de Memòria Democràtica, sino también por el trabajo que han realizado en cuanto a contactar con las familias de los milicianos que no volvieron de aquella expedición. También a mi me consta que se ha hecho un buen trabajo en este sentido, como también se hizo con todo lo relacionado con las cinco enfermeras que fueron capturadas, vejadas y fusiladas al día siguiente en Son Coletes. Volviendo al tema de los restos de los milicianos, la Direcció General de Memòria Democràtica de la Generalitat, ha recogido muestras de ADN de todos los familiares directos de los expedicionarios que no regresaron a Cataluña.

– Respecto a los restos de las dos mujeres encontradas a las que se les echó cal viva, el Arqueólogo responsable del equipo de las excavaciones, Cesc Busquets, manifestó que difícilmente puedan corresponder a dos de las enfermeras fusiladas… ¿Sabes en qué se basa para descartar que sean dos de las enfermeras?

– Creo que se basa en varios detalles, como el vestido que llevaban, los botones y el calzado. La vestimenta de las milicianas enfermeras era muy diferente. También hay que tener en cuenta que las cinco enfermeras fueron fusiladas juntas y lo lógico es que las cinco estuvieran en la misma fosa. En cuanto a las mujeres que fueron fusiladas en Son Coletes, a parte de las cinco enfermeras, solo tengo identificadas a cuatro de ellas. Una de estas cuatro mujeres, a parte de las enfermeras, y que a mi me consta que fueron fusiladas en Son Coletes, tuvo una hija que todavía vive. No sería nada extraño que ahora se hubiese encontrado el cuerpo de su madre.

– Al principio de la apertura hacia el actual Estado Democrático, pude hablar con hermanos y algunos descendientes de las personas fusiladas, pero solo en lo referente a las cinco enfermeras, suceso que se contaba en voz baja como un secreto, y nadie me habló de que se hubieran fusilado otras mujeres naturales de Manacor o de pueblos vecinos…

– No es nada extraño. El que se hubieran fusilado a mujeres, se guardaba efectivamente como un secreto, que solo ahora hemos podido ir conociendo paso a paso. Hay que tener en cuenta que incluso el registro civil contiene muchas “equivocaciones”, como la que pude comprobar con Joan Salas “Retxa”, al que en el registro se le da por fallecido el 18 de agosto de 1936 y en realidad murió en el año 2002. Este hombre pudo esconderse, mientras que en el registro se le consideraba como fallecido y fusilado juntamente con su padre. No puedo negar que dicho registro civil acierte en el 90% de los casos, pero para la investigación no se le puede considerar como un documento completamente fiable. Si uno no puede fiarse de un registro oficial, las fuentes de información pueden llegar contaminadas, como así ha ocurrido con muchos temas relacionados con los acontecimientos relacionados en aquellos meses.

– ¿Crees que las actuales generaciones, y no solo la llamada Millennial e incluso la de principio de los años 80, está realmente interesada con la recuperación de la Memoria Histórica y con la recuperación de los cuerpos de quienes fueron represaliados?

– Me consta que hay una minoría partidaria de la recuperación de la Memoria Histórica y hay un grupo de investigadores decididos a ello. Pero igualmente reconozco que también hay un gran número de personas, que pasan del tema, porque forman parte de las generaciones que en realidad desconocen nuestra historia. Hoy hay jóvenes de 20 años o más, que ni siquiera saben quien era Francisco Franco.

– Antes del inicio de la llamada transición política, había un buen número de personas interesadas en la recuperación de la que hoy llamamos Memoria Histórica. Pero en buen parte de los partidos políticos, y concretamente puedo dar testimonio de lo ocurrido en la Federación Socialista Balear PSOE, puesto que participé en el debate y votación, se procedió a tomar la decisión sobre si había que encaminarse hacia una ruptura política, o se había de optar hacia una transición. Ganó la transición, y quienes trabajaban para la ruptura política, cesaron en sus entrevistas y recopilación de testimonios orales…

– De hecho, lo que dices concuerda con que el trabajo realizado en Porreres, Calvià y Marratxí casi siempre ha sido a impulsos de francotiradores, o gente al margen del protagonismo político. Pero dentro de esta tónica general, también ha existido una “Memòria de Mallorca” que siempre ha insistido en la necesidad de encontrar los cuerpos de las personas represaliadas. A parte de ello, es de justicia reconocer que en el caso de Manacor, el Ayuntamiento ha dado todas las facilidades posibles para realizar los trabajos de búsqueda de los cuerpos de los que fueron fusilados en Son Coletes. Particularmente creía que simplemente nos autorizarían a levantar algunas baldosas y a hacer algunas catas a poca profundidad, pero nunca sospeché que se implicarían como así lo han hecho durante este largo mes de búsqueda.

– Entiendo que no podemos dar por finalizada esta entrevista, o más que entrevista conversación, sin que te pregunte por si crees posible que se puedan encontrar los restos de una persona de la que tu nos ofreciste toda una serie de detalles en tu obra, “La Història Robada” de quien fue Alcalde de Manacor, Antoni Amer Llodrà “Garanya”… ¿Crees posible encontrar su cuerpo y el de su hijo Jaume?

– Debería ser posible encontrar el cuerpo del Alcalde Antoni Amer Llodrà, porque sabemos con certeza que lo asesinaron en aquel lugar. Por lo que respecta a su hijo Jaume, sabemos que fue uno de los primeros represaliados en son Coletes durante el punto álgido de la represión que empezó con el desembarco de las tropas del Capitán Alberto Bayo el 16 de agosto, por el temor a que los simpatizantes de la república, se unieran a las tropas republicanas desembarcadas. En aquellos días, el Coronel Emilio Ramos Unamuno y el “Capità Jaume” habían dado la instrucción de que querían las “cárceles vacías”. La verdad es que no se vaciaron las cárceles, y muchos de los nuevos arrestados pasaron directamente a ser fusilados y quemados. Luego hay un momento que no puedo precisar, el que alguien dio la orden de cesar en el fusilamiento y la quema de cadáveres en el cementerio municipal y que hoy es un parque de la ciudad, y que las ejecuciones tuvieran lugar en el antiguo cementerio de las víctimas de la peste bubónica situado en Son Coletes.

– ¿Qué conclusiones sacas de los trabajos realizados este verano en Son Coletes?

– Mi impresión sobre los trabajos realizados es muy positiva. Algunas personas me habían insistido en que no encontraríamos nada, que antes del inicio del cementerio nuevo se limpió todo Son Coletes a conciencia. Pero la constancia ha dado sus frutos. Durante los días de trabajo en Son Coletes, hemos expuesto a la vista de todos un tema tabú y hemos comprobado como la auténtica victoria de Franco fue la de meter el miedo en el cuerpo a millones de ciudadanos.

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