La veu del poble

Sin Rodeos – La solidaridad de los políticos no afecta a sus bolsillos

La solidaridad de los políticos no afecta a sus bolsillos

La palabra “solidaridad” es, sin duda alguna, una de las más pronunciadas durante estas semanas de confinamiento por la pandemia del coronavirus que tantos estragos está provocando en todo el mundo. Pero no solo es pronunciada, si no también practicada por muchísima gente y, de forma especial, por las personas que de forma altruista, fabrican mascarillas, batas y otros productos necesarios para afrontar la guerra contra el maldito coronavirus. Esto sin olvidar las donaciones millonarias de grandes empresarios y deportistas.

También los políticos con cargo y suculentos sueldos en los gobiernos, nacional y autonómicos, se llenan la boca clamando a la solidaridad. Una solidaridad que, ¡faltaría más!, no afecta a sus bolsillos. El Gobierno, casi a diario decide medidas encaminadas a acabar con una monumental pandemia para lo que no estaban ni mínimamente preparados, exigiendo sacrificios a la ciudadanía, que empresarios y obreros acatan, aunque algunos a regañadientes porque con tales medidas les colocan en la antesala de una muerte empresarial y laboral.

Sin embargo, los políticos y todos los que chupan de las arcas comunitarias, que son las del Pueblo, no han dicho ni “mu” en lo que se refiere a la posibilidad de rebajarse el sueldo que cuidan muy bien de cobrarse mensualmente del erario público emanado del sudor de los ciudadanos y ciudadanas.

Lo menos que podrían hacer los políticos sería rebajarse los astronómicos emolumentos, que comportan una tremenda sangría a la economía nacional.

En España, entre el Gobierno, el Senado, las comunidades autónomas, ayuntamientos y toda una larguísima relación de cargos públicos, desde puestos de alto poder a asesores, directores generales, secretarios, subsecretarios, enchufados en empresas públicas, algunas de las cuales ninguna falta hacen y que podrían haber sido creadas con el único propósito de contentar a amiguetes. Entre todos los citados y algunos más que seguro me dejo en el tintero, totalizan más de cuatrocientas mil almas que viven del dinero que aportamos entre todos.

No dispongo de espacio para citar lo que cobran cada uno de ellos, pero voy a poner algunos ejemplos. La política mejor pagada es la presidenta del Congreso, Maritxell Batet, que percibe unos 14.500 euros mensuales en catorce pagas, el presidente y vicepresidentes cerca de 90.000 euros anuales. El resto de diputados, entre sueldos, indemnizaciones, pitos y flautas, no andan muy lejos de esas cantidades. El presidente del innecesario Senado percibe 7.500 euros mensuales, además de otras prebendas. Total, que el senado, entre presidente y senadores, nos cuesta más de 52 millones de euros al año. Resumiendo, entre todos los que pagamos, totalizan una cifra realmente escalofriante.

Bien, pues los tan prohibitivamente remunerados políticos y enchufados, no han hecho ni un amago referido a bajarse el sueldo, por lo menos en el momento de redactar este artículo.

Con la terrible situación actual y la crísis no sé si insalvable que vendrá tras la pandemia, lo procedente sería que todos los políticos y enchufados bajaran a la arena y se incluyeran en el club de los mileuristas, por lo menos hasta que la situación se normalizara. Los millones de euros que nos ahorrariamos con ello, además de dignificarles, sería un balón de oxígeno para nuestra economía. Además, si tantos ciudadanos y ciudadanas se ven obligados a pasar el mes con menos de mil euros, y muchos con poco más de cuatrocientos, ¿por qué no pueden hacerlo los políticos?

Aunque, la verdad, me sorprendería gratamente que “cayera esa breva”.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba