Entrevistas

El presidente de Fedadi, Raimundo de los Reyes-García, señala que la nueva ley educativa promulgada por el Gobierno posee un futuro muy incierto.

José María Sánchez

Segundos antes de que empiece la entrevista, Raimundo de los Reyes-García Candel (Murcia, 1957) charla con un colega suyo, asegurándole que todas las excursiones previstas en su instituto quedan suspendidas. “Dichoso coronavirus” confiesa entre risas el docente, una vez que se inicia la entrevista. Al igual que al inicio de la entrevista, el tono de Raimundo es claro y sencillo a la vez que cordial. Profesor de secundaria desde hace años (o más bien décadas), nuestro entrevistado también es el presidente de Fedadi, una de las asociaciones educativas más importantes del país. Con él charlamos para analizar la nueva ley educativa, conocida como LOMLOE, que se aprobó hace tan solo unas semanas por el Consejo de Ministros.

– Hola Raimundo. Han pasado solo tres meses desde nuestra primera entrevista, y en este tiempo el Gobierno ya ha aprobado la LOMLOE, una nueva ley educativa que sustituirá a la LOMCE. ¿Qué opina vuestra asociación respecto a la llegada de esta ley educativa?

– En primer lugar, me gustaría señalar que son varios los puntos que me parecen positivos respecto a esta nueva ley educativa, aunque el gran problema respecto a la LOMLOE es que vuelve a ser una ley que no ha sido aprobada por los principales partidos políticos del país, lo que le resta mucha estabilidad de cara al futuro, no solo a la propia ley, sino también al sistema educativo en si. Sin duda, lo peor de todo esto es la incapacidad que sigue mostrando nuestra clase política a la hora de construir un gran pacto educativo. De hecho, en una reunión que tuve con la ministra, intenté convencerla de que si no conseguían ese gran pacto educativo, al menos intentasen pequeños pactos con el resto de partidos en puntos como la FP o el modelo de dirección. Por desgracia, eso tampoco se ha cumplido, lo que hace mucho más difícil que haya estabilidad en nuestro sistema educativo a medio y largo plazo, algo que es esencial si queremos mejorar nuestros números en educación.

– De hecho, en nuestro primer encuentro, usted señaló la importancia de llegar a un gran pacto educativo que contara con el apoyo de todos los principales partidos. ¿Hasta qué punto tiene futuro una ley que no ha sido aprobada con el consenso general del Parlamento?

– Influye muchísimo, sobre todo porque cuando te pones a trabajar en algo, no basta con tener una perspectiva a corto plazo, sino también a medio y largo plazo. Una ley como esta, o como cualquiera de las anteriores, que se hace sin contar con el máximo apoyo posible del Parlamento, jamás llegará a tener un recorrido lo suficientemente amplio, como para que las directrices de esa ley mejoren la calidad educativa de nuestro país. Precisamente por eso, es tan necesario acordar una ley educativa de amplio consenso, la cual asegure un recorrido lo suficientemente largo que mejore nuestros estándares educativos.

– ¿Cree que esta ley podría empezar a funcionar a partir del próximo curso?

– Teniendo en cuenta el escenario actual, con la actividad parlamentaria suspendida, veo muy improbable que esta ley se pueda llegar a implementar para el próximo curso. Para que la LOMLOE funcionase para el próximo curso, el trámite parlamentario debería de estar concluido en apenas unas semanas, algo que no creo que suceda, ya que este tipo de procedimientos siempre llevan su tiempo. Asimismo, que yo sepa, el Gobierno todavía no tiene asegurada la mayoría que saque adelante esta ley, así que dudo mucho de que la LOMLOE ya esté funcionando el próximo mes de septiembre.

– Medidas para reducir las repeticiones en primaria, eliminación de las reválidas, no obligatoriedad a la hora de cursar Religión… ¿Qué opina Fedadi de algunas de las medidas estrellas de la LOMLOE?

– Bajo nuestro punto de vista, entendemos que una gran parte de estas nuevas medidas son positivas, como esas que acabas de citar. De hecho, de entre todas las medidas que han aparecido en esta nueva ley, Fedadi ha recibido muy bien la recuperación de los programas de diversificación curricular, que era una reclamación de todas las comunidades autónomas del país.

– Los sindicatos se han mostrado satisfechos en general con esta ley, aunque han criticado la falta de inversión al respecto, así como el escaso protagonismo del profesorado y los equipos directivos en esta ley. ¿En qué aspectos de la LOMLOE considera usted que el Gobierno ha sido poco ambicioso?

– Desde mi punto de vista estrictamente personal, más allá de mi cargo en Fedadi, considero que el Gobierno debería de haber sido más ambicioso a la hora de luchar contra la segregación por sexos en las escuelas, así como darle una menor importancia a la asignatura de religión. Asimismo, creo que al Gobierno le ha faltado bastante ambición en su intento de traer de nuevo la asignatura de Educación para la Ciudadanía, transformada ahora en una asignatura que va a tener mucho menos peso que aquel que tenía hace diez años. Eso es un error, ya que pensamos que la democracia viene en los genes, y eso no es así, el valor de la democracia ha de enseñarse en las aulas. De hecho, quizá esa falta de formación en valores democráticos de nuestros alumnos, tenga algo que ver con el auge de ciertas tendencias políticas actuales.

– La LOMLOE es la octava ley educativa en España en apenas tres décadas. Hablamos de ocho leyes educativas, que en el fondo, nunca se han atrevido a cambiar lo esencial de nuestro sistema educativo, que es el modelo de aprendizaje. ¿No cree que hace falta revitalizar el papel del alumno, y que el profesor no tenga tanto protagonismo a la hora de impartir las clases?

– Por supuesto, creo que hacen falta más innovaciones metodológicas que nos ayuden a fortalecer no solo la relación entre el profesor y el alumno, sino también entre los profesores y los propios padres de los alumnos. Esto es algo que en muy pocos centros del país se hace, y que haría falta que se expandiese todo lo posible a lo largo del país. Eso sí, para que se produzcan esos cambios en la metodología de los maestros, hace falta una nueva formación en el profesorado, algo que por desgracia no creo que se vaya a producir en un corto plazo en nuestro país. Hablamos, por tanto, de un cambio cultural muy profundo que ayude a redefinir el rol de los profesores en este siglo.

– En definitiva, ¿qué futuro le augura a esta nueva ley educativa?

– Al ser de nuevo una ley creada por el Gobierno, y sin el apoyo ni el consenso de la oposición, considero que el futuro de la LOMLOE va a depender mucho de la situación política que vayamos a vivir en los próximos años. Teniendo en cuenta que una ley de educación tarda toda una legislatura en implantarse de forma definitiva, creo que la LOMLOE tiene un futuro muy incierto, ya que su supervivencia va a estar muy condicionada por quien esté en la Moncloa durante los próximos años.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba