
La histórica noticia del mal estado del Riuet de Porto Cristo este año pasa en silencio. El rio suena en s’Illot y, con el alga acechando las profundidades del pequeño cauce, los vecinos de la localidad se movilizan para solventar la problemática y exigen la atención del Govern. Mientras tanto, ni Recursos Hídricos ni Conselleria se pronuncia en nada y las embestidas las sigue recibiendo el delegado de Costas del Ajuntament de Manacor, Sebastià Nadal. No sabemos si habrá hecho todo lo posible, pero Nadal no se cansa de decir que el Ajuntament no puede hacer más.
Con todo este jaleo, otro Riuet del municipio de Manacor afloraba penas en su superficie. Una nube de peces muertos flotaba en el agua del Torrent de Cala Murada hace tan solo dos semanas y el fuerte olor que desprendían se hacía insoportable. La bomba de agua se estropeó y el agua estancada condenó a los pobres animales. Otro problema más para los regidores Sebastià Nadal, delegado de Costas, y Carles Grimalt, delegado de Servicios Generales. Por desgracia, parece ser que els Riuets no son el fuerte de este nuestro Ajuntament.


Riuet de S’illot
La Asociación de Vecinos de s’Illot, denominada “Junts x s’Illot”, inicia una recogida de firmas con la idea de poner fin a la desesperante situación del Riuet.
La problemática no se resuelve y algunos deciden tomar cartas en el asunto. Según la información que recibimos, la brigada ha estado limpiando superficialmente el Riuet de s’Illot y las algas sólo pueden apartarse, ya que siguen apareciendo. La actuación debe ser estudiada y ejecutada por los organismos competentes y Recursos Hídricos tendría que pronunciarse al respecto. Este es el mensaje que estamos recibiendo. Cierto es, nos comentaba el delegado Nadal, que el agua está limpia y la fauna y la flora prolifera alegremente. El impacto es más visual que ambiental. Éste nos decía: “Acercaros al Riuet y fijaros, el agua está clara”. Lo comprobamos y pudimos verificarlo. A simple vista, el agua está limpia.
El batle de Manacor Miquel Oliver, ante la movilización del vecindario y las críticas que recibieron por sortear responsabilidades, quiso aclarar una serie de cuestiones: “Nosotros no remitimos la problemática a otra administración, esto sería lo fácil. Simplemente es que el Torrent no es algo en donde el Ajuntament tenga nada que decir. Quien seguro tiene algo que decir es la Conselleria de Medi Ambient”. Detallaba también que “el propio Plan General lo dibuja fuera del núcleo”, con el fin de justificar la limitación de competencias que tiene Manacor al respecto. Oliver dejaba claro que no quería huir del debate y recordaba que “Serveis Generals y el delegado de Costas han intentado ver qué pequeñas acciones se podían llevar a cabo y a qué debíamos atenernos”. Aun así, el batle era claro en su intervención y decía que “no arreglaremos nada antes de que finalice la temporada, lo tenemos claro. Nos hemos emplazado con el Ajuntament de Sant Llorenç y la Conselleria, con el fin de buscar una solución a largo plazo”. En cuanto a la mejor solución, se pronunciaba Oliver reafirmando que “la Conselleria debe decir lo que se puede hacer y de que forma debe hacerse. Buscar una solución que medioambientalmente sea sostenible y entendible y, a su vez, no se enfrente con la actividad turística que tenemos”. Concluía el batle su discurso afirmando que “soluciones y alternativas hay muchas, aunque seguro que la decisión que tomemos no será del agrado de todos”.
Torrent de Cala Murada
Miles de peces mueren en el Torrent de Cala Murada y el regidor Carles Grimalt se mete a sacarlos. Por si éramos pocos, el Torrent de Cala Murada también alza la mano. Los vecinos de la localidad se disgustaban hace tan solo unas semanas por la dramática situación. Los peces del torrent morían estancados tras haberse estropeado la bomba de agua. Una desgracia que se cebaba con miles de “llises” de gran tamaño y que, con el paso de los días, el olor se hacía insoportable. Algunos vecinos de Cala Murada se quejaban en las redes sociales de la situación y pedían una solución con urgencia.


La presidenta de la Asociación de Vecinos de Cala Murada, Isabel Aguilar, nos contaba todo lo sucedido. Nos ponía primero en contexto y nos decía que “hay una bomba, desde hace muchos años, que tira agua dulce al Torrent, para oxigenar y remover el agua y evitar que el agua se estanque”. Esta bomba de agua era automática y los vecinos de la localidad no se percataron de la situación hasta pasados tres días. “Nos dimos cuenta porque estaba lleno de “llises” muertas, de casi medio metro”. El problema era evidente y alguien tenía que actuar de urgencia. Isabel habló con el técnico de la brigada y éste le dijo que estaba rota y tendrían que cambiar una pieza, pero tendrían que esperar un tiempo porque el recambio no estaba en Manacor. Mientras tanto, nos contaba la presidenta de vecinos que, “pasó una semana y cada día había más peces muertos y la brigada iba quitando peces como podían, con un salabre de piscina”.
Debemos recordar que en plena temporada turística, Cala Murada se llena de extranjeros y éstos, curiosos por el infestado olor, nos decía Isabel que preguntaban los alemanes: “Qué pasa con el torrente, ¿por qué hay peces muertos?”. Isabel nos contaba: “La situación cada vez iba a peor y cada día el agua estaba más negra y olía más”. Con la intención de poner fin al drama, la presidenta llamó directamente al Ajuntament y “pedimos una pequeña bomba para solventar la situación mientras esperábamos la pieza, habiendo pasado una semana muriendo peces y apestando el Torrent”. La presidenta se puso en contacto con las autoridades y “estando el delegado competente de Medio Ambiente de vacaciones, Sebastià Llodrà y, como alternativa el de Costas, Sebastià Nadal también ausente, me pasaron con Carles Grimalt de Serveis Generals”. Tras esta primera conversación con Carles, Isabel nos dijo que “Grimalt se prestó a solucionarlo de inmediato y, al día siguiente se metió al agua con una piragua alquilada en la playa y, junto con Toni Perelló, se pasaron el día entero quitando peces. Yo estaba preocupada por si se caían, el agua era insalubre”. Destacaba Isabel que “nunca había visto nada igual”. Se sorprendió mucho la presidenta de ver la implicación del regidor y, durante toda la conversación que hemos mantenido con ella, no cesó de agradecer su implicación y esfuerzo.
Respecto a la actualidad del Torrent de Cala Murada: “La bomba actual es insuficiente aunque, al menos, ya no mueren los peces. El caudal es poco, pero por lo menos ya no huele. Estuvo en total una semana más o menos sin bomba”. Remarcaba la presidenta de la Asociación de Vecinos que “nadie quería sacar peces muertos y, los dos valientes políticos de turno, se encargaron de todo”. Contestaba Isabel a algunos que daban por obligatoria la labor del regidor: “Algunos decían ‘es lo que le toca’, y sinceramente, nunca había visto algo igual de un político, es admirable. Este no es su trabajo. Su trabajo es mandar que alguien lo quite”. Muy agradecida Isabel con el delegado Grimalt y también con Toni Perelló de la Brigada municipal: “Toni Perelló también es un diez, otros de la brigada no querían hacerlo y él sí se metió”.
Finalmente, la conversación se extrapoló a la admiración del delegado de Serveis Generals y la presidenta no quiso olvidarse de mencionar al delegado de Costas Nadal: “A Sebastià Nadal, con las cosas que le he visto hacer, no entiendo porqué le critican tanto. Venir a las 07’30 ofrecido para limpiar y barrer en el centro cívico tampoco lo había visto nunca”. También aprovechó para comentarnos de Cala Murada la atención que reciben ahora en comparación con otras legislaturas: “Siempre habíamos estado abandonados de la mano de Dios. Hacía años que nadie se preocupaba de nada. Solo existíamos para pagar impuestos. Y ahora, por cualquier cosa, llamo y, aunque sea domingo, siempre viene alguien para solventar cualquier problema. Son muy serviciales; son del pueblo”. Concluía Isabel Aguilar explicándonos el sentimiento que tienen los vecinos de la localidad costera: “Estos sí son políticos del pueblo, tanto Carles como Sebastià. Sebastià es lo más educado, correcto y servicial que te puedes encontrar. Repito; no sé cómo lo critican tanto. S’Illot y es Port, hasta ahora era todo para ellos, y ahora Sebastià hace que la atención se reparta entre toda la costa”.






