La veu del poble

La pandemia pone al descubierto las graves carencias del sistema laboral, especialmente en Balears: EL PARO JUVENIL

Desde que comenzó la pandemia de la Covid-19, Canarias y Balears se han convertido en las dos regiones del país más afectadas por los números del paro, que se han disparado en este último año. No es de extrañar, por tanto, que hace unas semanas el Gobierno central asignara a ambos archipiélagos con el mayor número de ayudas provenientes de la Unión Europea.


La verdad es que los números de Balears asustan a cualquiera. Por lo que respecta a la comunidad balear, el paro se mantiene en un 36,95% por encima del nivel de enero de 2020, con 22.486 parados más, hasta alcanzar los 83.341 parados en la toda la comunidad. Cabe recordar que este dato no incluye a los trabajadores que se encuentran en suspensión de empleo o reducción horaria como consecuencia de un ERTE, ya que la definición de paro registrado no los contabiliza como desempleados.


Por tanto, resulta más que indudable que los datos del paro en nuestra comunidad son más que preocupantes… sobre todo, si nos centramos en el número de parados jóvenes que hay en Balears. El paro juvenil del archipiélago balear representa el 12% del total de desempleados: más de 10.000 parados son jóvenes menores de 25 años. Expresando otros términos aún más elocuentes y claros, el paro juvenil en Balears llega actualmente al 41%, lo que significa que cuatro de cada diez jóvenes está en el paro. Casi la mitad, ni más ni menos.
Ante semejantes números, uno no hace más que pensar, ¿de qué modo podemos solucionar este gran problema? Juan Gimeno, el vicepresidente de Economistas sin Fronteras, lo tiene bien claro. Antes de afrontar el drama del empleo juvenil, es necesario el final de la pandemia. “El primer paso para avanzar hacia una recuperación plena del empleo, tanto en Balears como en el resto del país, pasa por completar el proceso de vacunación. Una vez completado este proceso, son varias las medidas a tomar. Fuerte inversión pública y privada, diversificación sectorial, modernización empresarial….”.
Por lo que corresponde a medidas más concretas para solucionar los preocupantes números de paro juvenil en “ses Illes”, Gimeno incide en la necesidad de introducir mejoras en la formación, así como reducir la precariedad de los trabajadores más jóvenes. “A causa de esa gran dependencia de la industria turística, Balears es una de las comunidades que más tendrá que avanzar hacia políticas laborales más acordes al siglo XXI. Medios tiene de sobra, tan solo falta una mayor voluntad política”, asegura el vicepresidente de Economistas sin Fronteras.
Como bien señala nuestro economista de cabecera, la precariedad laboral es uno de los grandes lastres para los trabajadores más jóvenes de nuestro país, una realidad que conocen muy bien demasiados jóvenes que trabajan en nuestras islas. De hecho, casi el 85% de los contratos que se han hecho en este último año en Balears son contratos temporales, un mal hábito que en este último año se ha extendido más de lo debido a causa de la pandemia, y que ha afectado de lleno a una parte importante de la juventud balear.

¿Es la educación una posible solución?

Como bien decía Juan Gimeno unas líneas atrás, una de las claves que permitan bajar los números de paro juvenil tanto en Balears como en el resto del país pasa por mejorar la formación de los trabajadores. De hecho, Gimeno incide en que la formación profesional se ha convertido en una eterna asignatura pendiente de nuestra sociedad. “Sin duda, las mejoras en la formación inicial y permanente son fundamentales para mejorar el empleo presente y futuro. Para ello, es fundamental que se incremente la colaboración empresarial, sino tardaremos demasiado en avanzar al respecto”.


Sobre este asunto también charla con nosotros la secretaria de formación y empleo de UGT Balears, Sonia Álvarez. “Tenemos que acabar con el mito de que la FP implica una formación de menor calidad e importancia que la Universidad, y que después se opta a trabajos con peores condiciones. Es más, en una sociedad tan cambiante y con tantos parados, se requiere una formación técnica que proporcione las competencias profesionales concretas y necesarias para desarrollar actividades laborales muy diversas. La FP es clave para una cualificación de los profesionales que permita la diversificación del mercado de trabajo y el sistema económico”, afirma la representante sindical, que se muestra optimista ante el avance y reconocimiento de la FP en estos últimos años en Balears.
“El interés por la FP va en aumento, y una gran muestra de ello es que en Balears ya hay camino andado al respecto. Aunque se necesita un impulso mayor, el Govern está trabajando para que cada día los municipios cuenten con más espacios y recursos para ampliar la formación profesional, dual y no dual. Cada curso escolar hay más personas matriculadas en estos estudios y la oferta formativa aumenta, es evidente que este asunto irá a más”, señala Sonia Álvarez, aunque al mismo tiempo señala la carencia de empresas e inversión empresarial estratégica que potencien la contratación de aquellos que apuesten por la FP. “Para que avancemos más y mejor en este asunto, deben ir de la mano la oferta empresarial y la cualificación profesional. No sirve de nada la formación y cualificación profesional si después no hay una oferta laboral”, insiste Álvarez, que cree que la revalorización de la FP y la diversificación económica y laboral son dos de las grandes soluciones para acortar el paro juvenil en Balears.
“A corto plazo, la diversificación pasa por hacer más sostenible la principal industria balear: el turismo. Nuestra comunidad necesita desarrollar un sistema energético independiente y lo más verde posible, así como una buena gestión de reciclaje de aguas y residuos. Esto es clave para conseguir un turismo más sostenible, que además generará puestos de trabajo especializados y estables”, apunta la dirigente de UGT Balears. No es de extrañar que la dirigente sindical insista en el futuro de los trabajos, de la economía ligado a la verde, ya que según numerosos estudios, en la próxima década en Europa se pueden generar hasta un millón de nuevos puestos de trabajo en el sector de la economía verde.
Un hecho que con esta pandemia no ha hecho más que consolidarse, algo que en UGT tienen muy en cuenta y que valoran positivamente. “En UGT apoyamos la promoción de las que empiezan a sonar como las profesiones con más futuro: especialista en economía circular, en energías renovables, en educación ambiental…. Sin olvidar, claro está, todas esas profesiones que también se encuentran ligadas al mundo tecnológico”.
Estas palabras de Sonia Álvarez coinciden bastante con lo que expone el vicepresidente de Economistas sin Fronteras, sobre la importancia de la diversificación económica, tanto en “ses Illes” como en el resto del país. “Es evidente que toda la economía nacional necesita revisar su modelo productivo, excesivamente centrado en el ladrillo y un turismo no demasiado cualificado. Energías renovables y transición energética, tecnología, investigación, desarrollo rural y recuperación de industria básica son las principales líneas de avance”, afirma Juan Gimeno, que cree fundamental el impulso de estas reformas cuanto antes.

Los empleos del futuro

Unos 5 millones de españoles sufrirán cambios significativos en su trabajo tras la pandemia del coronavirus, ya sea en sus funciones, en su forma de trabajo o directamente se verán forzados a cambiar de empleo. Así se desprende del informe de McKinsey Global Institute (MGI) titulado ‘El futuro del trabajo después de la Covid-19’, y que analiza el impacto a largo plazo de la pandemia en el futuro del trabajo en los ocho países que representan más del 60% del PIB mundial (China, Estados Unidos, Alemania, Francia, India, Japón, Reino Unido y España).
La pandemia, según se desprende del informe de McKinsey, ha acelerado una serie de grandes cambios en el ámbito laboral y de consumo. Estos cambios provocarán que un 25% de los trabajadores de las economías más avanzadas se vean obligados a trabajar de forma distinta, o a tener que buscar un empleo diferente, de la que desempeñaban antes de la pandemia. Hablamos, por tanto, de un informe demoledor que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reinventarse, especialmente en los más jóvenes, que después de recuperarse a duras penas de la crisis del año 2008, vuelven a sentir la obligación de formarse y adaptarse de nuevo a este contexto social y laboral tan inestable.
De hecho, esta inestabilidad laboral constante aumentada al infinito a causa de la Covid-19, ha provocado que en este último año se hayan multiplicado las consultas a psicólogos a lo largo de todo el mundo. El decano del Colegio de Psicólogos de Balears (COPIB), Javier Torres, nos habla un poco sobre esta delicada situación, poniendo el foco en los más jóvenes. “En estos meses se han tratado diferentes tipos de conductas regresivas, ataques de pánico, problemas de adaptación, ansiedad, alteraciones del sueño y la alimentación. Asimismo, la fatiga pandémica también está afectando a los adolescentes: estrés, cansancio físico, apatía, pérdida del sentido vital… Evidentemente, también hemos detectado un aumento de petición de ayuda para afrontar esa incertidumbre que está suponiendo la falta de trabajo y de recursos económicos que ello conlleva”.
Según Javier Torres, este aumento de problemas psicológicos en los más jóvenes tiene una base más que sólida, ya que la juventud pocas veces había estado tan expuesta a tantos frentes abiertos. “Los adolescentes tienen ante si varios retos en la actualidad: la incertidumbre académica constante, la amenaza de una recesión económica inminente, las restricciones en la comunicación (y el abuso de nuevas tecnologías para compensarlas), las dificultades para acceder al mercado laboral, etc. No podemos obviar que los impactos de la pandemia en los más jóvenes son bastante significativos, y por ello es muy importante que nuestros políticos tomen nota de ello”, señala el decano del COPIB.

Consejos y medidas vitales

Ante este panorama tan poco halagüeño (y cortoplacista) en el ámbito laboral que nos ha regalado la pandemia, ¿Qué aconseja Javier Torres a los jóvenes balears? “Esta situación es ajena a uno mismo y se escapa de nuestro control, por lo que para empezar les diría a los jóvenes que se focalicen en aquello que pueden controlar y que está en sus manos para mejorar su situación laboral. Debemos ver esta situación como una oportunidad para definir cómo nos gustaría que fuese nuestro futuro trabajo e identificar aquellas áreas a trabajar para lograrlo”, afirma el decano del COPIB, que incide en la importancia de ver el lado positivo que ha traído consigo la pandemia.
Por otro lado, y por lo que se refiere a medidas más políticas para atajar el paro juvenil en Balears, la dirigente de UGT Balears insiste en tres puntos clave. “Aunque la temporalidad y la precariedad no solo afecte a los jóvenes, es indudable que ellos son los más perjudicados por estas deficiencias de nuestro sistema laboral. Por ello es imprescindible que se reimplante el contrato relevo, que no se retrase más la edad de jubilación y que se deroguen los aspectos más lesivos de la Reforma Laboral del PP, ya que esta es la culpable de la precariedad laboral”. Dicho queda. Ahora solo falta que todos, trabajadores, empresarios y políticos se pongan manos a la obra. El tiempo apremia para todos, para los jóvenes y para los no tan jóvenes.

Javier Torres
Juan Gimeno
Sonia Álvarez

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