Fanny Guerrero, próximamente en Espai OM de Manacor: “Al hacer sonreír a una persona, recibo mil veces más de lo que puedo dar”

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Antònia Veny

Fanny Guerrero, clown, coach y profesora Fundadora de “Educaclown”, lleva en su mochila años de experiencia en el mundo del “clown”, donde ha formado parte de proyectos tan importantes en su carrera profesional tales como: ser payasa de hospital, directora de eventos, proyectos y sensibilización en Sonrisa Médica, ha formado parte de la compañía “Endorfinas”, ha trabajado también en grupos de animación “Flip y Flop” y “Trencaclosques”, y además es profesora de circo y de “clown” para niños. Toda su experiencia como “clown”, unida a su formación académica como “coach” y su experiencia con grupos de trabajo, le han servido para idear este proyecto, donde se unen las dos disciplinas para ayudar a las personas y organizaciones a tener una vida mucho más alegre, feliz y saludable emocionalmente. También es fundadora de “Educaclown”, nutriendo así su parte más altruista y siempre aprovechando el “clown” como herramienta potente y llena de positividad.

– Fanny, ¿cuándo te pusiste la nariz roja por primera vez?
– ¡Pues hace 20 años ya! En un curso que se impartía en Palma, en la Misericòrdia. Allí me enamoré de la nariz roja; no había marcha atrás.
– ¿Qué es y cómo nace “Educaclown”?
– Somos un grupo de artistas que tenemos en común la formación clown y las ganas de llevar las risas a todos los lugares del mundo, con la idea de poder transmitir y compartir el clown con la sociedad, y sobre todo, para llevar la figura del payaso a muchos lugares que hace falta y nadie va. Realmente el proyecto nace hace muchos años… pero por cosas de la vida, fue hace casi 4 años, que decidimos empezar a ponerle color a este sueño y dar pasitos. Y así nació la asociación y, como un bebé, poco a poco dio sus primeros pasos y nos fue marcando el camino. “Educaclown” tiene vida y nosotros la escuchamos, y con nuestras narices rojas vamos a donde más falta hace.

Fanny Guerrero

– ¿Quiénes sois?
– Pues actualmente somos 9 artistas profesionales, que somos los encargados de trabajar en primera línea con la nariz roja, pero detrás hay todo un equipo de gestión que nos apoya y que hace posible que podamos trabajar cada día. Para seguir con la gran labor, tenemos a un equipo que forma parte de la junta directiva y marca las líneas de intervención y supervisa todo el trabajo. En total, de forma activa somos 15 personas.
– ¿Qué tipo de actividades realizáis?
– Tenemos varias actividades, pero para hacerlo fácil, te diría que hay 4 líneas importantes: 1, Con la nariz (enfocado a gente mayor y niños). 2, Sin nariz (va dirigido a adultos y adolescentes, son clases de teatro y de humor). 3, Internacional (cada año salimos de Mallorca y hacemos una colaboración). 4, Escuela, (hacemos píldoras de humor para equipos en empresas y abrimos una línea de formación de clown). De este tipo de actividades sacamos parte de los fondos para financiar nuestro y trabajo.
– ¿Cuál es vuestro objetivo?
– Llenar el mundo de risas. Hay una frase: “La distancia más corta entre dos personas es la risa”, y es tal cual. Yo lo compruebo día a día, en los cursos y en los centros. La risa, sonreír, te hace sentir más acompañado y feliz, eso es lo que nos mueve, esos momentos.
– He visto que también actuáis fuera de la isla como ONG, ¿dónde?
– Hemos actuado en África y la República Dominicana. Somos grandes privilegiados, y creemos que debemos compartir nuestro tiempo y trabajo con otras personas que no tienen las mismas posibilidades que nosotros.
– ¿Contáis con algún aporte institucional?
– Sí, las instituciones nos apoyan y hay que darles las gracias. Pero, he de decir que la sociedad y las empresas son el mayor soporte de la asociación.

Cartel del próximo taller que hará en Manacor

– Se dice que “clown” es la mejor versión de uno mismo, es nuestro estado potencial, o sea que todos tenemos un “clown” escondido que debemos permitirnos sacar al exterior, no reprimirnos, para vivir más alegres y felices. ¿Cómo podemos dejarlo salir?
– Jugando, nada más. Llevo 4 años dando cursos, y la gente se muere de ganas de jugar. Todos tenemos un niño dentro, y el “clown” hace eso, sacar el niño.
– Supongo, que a veces, al actuar, os encontráis con personas que no se dejan, ¿es común entre las personas?
– No, no hay tantas. Como te decía, todos estamos llenos de ganas de jugar de una manera u otra.
– El concepto payaso, ¿no crees que tiene connotaciones negativas por la sociedad?, aunque sea arte teatral, además de un tipo de comunicación.
– Sí, las tiene. Para mí, que me llamen payasa, es lo mejor que me pueden decir. Pero es verdad que no siempre se dice como piropo.
– ¿El “clown” es arte escénica como herramienta terapéutica?
– El “clown” vive desde el niño, juega con las emociones sin engancharse a ellas, escucha, confía y está lleno de ganas de vivir.
– ¿Cómo vuestra intervención en empresas, puede ayudar a cambiar la visión, la humanización, la producción, la unión de equipo…? ¿Qué beneficios consideras que aporta para contribuir al cambio?
– Hoy en día cada vez se da más importancia a la parte psicosocial de la empresa, y en definitiva a las personas que la forman, y no solo salud física, si no también emocional. Eso es un paso enorme de los últimos años. Si te sientes bien con tus compañeros, motivado y valorado, trabajarás más y mejor. Un curso de “clown” ayuda a introducir el humor, unir el grupo y trabajar la cohesión. En los talleres se trabaja mucho la escucha, la confianza, la motivación, el liderazgo, y todo desde el humor.
– ¿De qué te ríes tu Fanny?
– La verdad es que tengo facilidad de reírme de muchas cosas. La vida es un regalo. Me es fácil encontrar algo de humor en todo, por eso soy payasa imagino.
– Si tienes un mal día, ¿cómo puedes ponerte la nariz roja y sacar sonrisas?
– Por supuesto tengo días y momentos que no son tan divertidos, desde luego, como todo el mundo, pero si puedo sacar una sonrisa a alguien, en ese momento yo soy más feliz. En realidad recibo mil veces más de lo que puedo dar. Hace nueve años me separé, mi hijo pequeño tenía 6 meses. Yo en aquel momento era la “Enfermera Flipa” y hacía cada semana oncología infantil. Como podrás imaginar, eso me ayudó mucho a relativizar mi dolor y así ha sido en todas las épocas de mi vida. El ponerme la nariz roja, me da muchas fuerzas en muchos momentos; es como ser un súper héroe.
– ¡Qué poder tiene la sonrisa!…
– Sí, por supuesto, la de enamorar. Cuando te ríes con alguien, justo en ese momento, en el momento que os miráis y sonreís o reís, en ese preciso instante, hay amor, os queréis. Será solo un momento, pero la sonrisa une y enamora.
– El sábado, día 6 de abril, estarás en la sala Espai OM de Manacor, para ofrecernos un Taller de “clown”. ¿Cómo será ese taller y a quién va dirigido?
– El Taller es una primera pincelada al mundo del “clown”, y se trabajará de forma muy dinámica y en grupo. Pretendemos abrir el gusanillo del “clown” a todo Manacor y su comarca… y va dirigido a todos, todos, todos, sin ninguna excepción.
– La persona más seria del mundo mundial, que no se permite reír, que le duele todo y se queja de todo, ¿podría quedar sorprendida de ella misma en este Taller de “clown” que nos ofreces?
– Eso seguro, ni se imagina el cambio.
– Bueno, pues yo me permito decir a todos los lectores de “Manacor Comarcal”, que se atrevan y se animen a inscribirse a este Taller de la mano de Fanny Guerrero. Que se lancen a experimentar la capacidad de expresarse espontáneamente, libres de tabúes y prejuicios, que solo nos limitan la vida, para descubrir una mejor versión de nosotros mismos. Escoger el “clown” como herramienta de autodescubrimiento nos permite expresar todo nuestro potencial.
De corazón y con una gran sonrisa, gracias Fanny, y nos vemos el sábado 6 de abril en Espai OM de Manacor, ubicado en Pza. Industria, 16 1º (Palau de Premsa). Para más información e inscripciones al Tel. 639 51 91 34 o al correo electrónico espaiomanacor@gmail.com
Para finalizar la entrevista con Fanny Guerrero, quiero reproducir un texto que me cautivó de Icaria Caicero, docente de Artes Escénicas en Bogotá:

Para recuperar el brillo de los ojos

“Al verme detenidamente sentí que algo faltaba…, el brillo de mis ojos, entonces inicié un trabajo árduo para recuperarlo. El primer ejercicio dibujar en mi boca una sonrisa. Cada momento que reaccionaba ante algo una sonrisa surgió, campaneando por mi corazón y cambiando la seriedad de mi rostro, mis ojos parpadearon despertando. Al comienzo fue extraño, pues era como un gesto impuesto, una especie de mueca amable. Cada vez que lo hacía, sentía por dentro un pequeño click, luego empecé a sentir ganas, ya ese gesto se fue llenando de una especie de calidez que me quitaba el frío y de alguna manera me arropaba las sensaciones. Al ver una sonrisa conocida que tiene un brillo tan especial y adorable, mi risa salió espontánea y cargada de un amor tan profundo y delicioso…, que me fue inevitable gozar ese momento. De la mano de esa invitación de carcajada, que me llevó a olvidar el peso de una existencia tan comprometida con lo serio, empecé a incorporarla lentamente y me di cuenta que la risa ahora es lo más serio que estoy volviendo a aprender…, esa risa que me llevó a querer responderle, con su dulzura me rompió la máscara que había construido con tantos años. Ahora los músculos de mi cara son más suaves, ahora los ojos retoman su brillo, ahora poco a poco me es más fácil expandir mis labios, en risas que como besos aletean siguiendo a las mariposas de unos labios que me enseñaron a reír como nunca lo había hecho. Ahora mis ojos brillan y una mirada nueva nace en ellos”.

 

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