“Una vez que esta crisis acabe, estoy seguro de que conseguiremos un gran pacto de Estado por la lectura y el libro”

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El director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, Antonio Ávila, se muestra optimista respecto a un futuro acuerdo por la lectura en nuestro país

“Una vez que esta crisis acabe, estoy seguro de que conseguiremos un gran pacto de Estado por la lectura y el libro”

José María Sánchez

Es doctor en Derecho y Ciencia Económica, especialista en Comercio Internacional y ha trabajado durante quince años en el Ministerio de Economía y Hacienda. Hablamos de Antonio María Ávila Álvarez, hombre de cifras pero también de letras, al ser el director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores desde hace casi veinticinco años. Con él hablamos esta semana, con el propósito de entender un poco mejor que tal lleva este confinamiento el sector editorial de nuestro país.

– Hola Antonio. Antes de todo, ¿cómo resumirías la situación que está encarando actualmente el sector editorial de nuestro país, tras este parón global?

– El sector editorial es un sector económicamente maduro, ya que tanto sus crecimientos como sus bajadas por lo general son moderados, y aguantan bien cualquier tipo de imprevisto como el actual. De hecho, en los últimos diez años, los niveles de exportación e importación de libros en nuestro país han sido excelentes, tan solo igualados por los británicos en el continente europeo. De igual modo, en España también nos hemos recuperado bastante bien en los últimos cinco años, después de que pasara la peor etapa de la crisis del 2008. Ahora, gracias a este parón, ese crecimiento moderado que veníamos registrando desde hace años se ha detenido abruptamente. De este modo, nuestra recuperación dependerá mucho de las medidas que el Ministerio de Economía, Hacienda y Cultura planeen para nuestro sector, a los que hemos pedido ayuda para reactivar nuestro sector una vez que esta crisis sanitaria deje de tener tanta fuerza.

– ¿Cuáles dirías que son las principales lecciones que vuestro sector va a sacar de esta crisis?

– Son varias las lecciones, pero yo me quedo con una. Durante este parón, me he dado cuenta de que cada uno de los sectores vinculados a la lectura estamos mucho más unidos de lo que pensábamos, y que esa unión está haciendo mucho más llevadero estas semanas tan difíciles que estamos pasando. A pesar de que somos empresas muy distintas en cuanto a tamaño, presupuesto o ideología, la sintonía que estamos mostrando cada una de estas entidades durante esta crisis creo que es de agradecer. Es más, el hecho de que todos los organismos de edición, distribución y venta de libros estén tan organizados, favorece mucho el trabajo a las instituciones públicas a la hora de buscar soluciones conjuntas para nuestro sector.

– Ahora que ha sacado el tema de la venta de libros, ¿cree que después de este parón, se podría redefinir de algún modo el papel de las librerías?

– No debería, bajo mi punto de vista las librerías tienen un papel fundamental, ya que hay muchas localidades en nuestro país en el que la librería es el único centro cultural para sus habitantes. De hecho, creo que esta crisis debería de servir para poner de manifiesto la importancia de la librería como centro cultural, y de este modo profesionalizar mucho más el sector de las librerías.

– ¿Cree que una vez que pase esta crisis, habrá géneros y estilos literarios favorecidos o perjudicados por todo este conflicto?

– Sí, por supuesto, eso pasa siempre ante cualquier gran crisis como la actual. En realidad, esto ya sucedió hace una década, cuando surgieron muchos libros que analizaban desde múltiples puntos de vista la crisis económica iniciada en el 2008. Hablamos de un suceso que no solo es normal, sino que incluso es sano, ya que ayuda a mucha gente a abrir los ojos ante un determinado hecho que ha cambiado sus vidas, como en este caso está siendo la crisis del coronavirus. Aun así, no me cabe ninguna duda de que la novela seguirá siendo el género literario por excelencia, independientemente de que sea una novela policíaca, histórica o romántica.

– Durante el confinamiento se ha disparado la venta de libros electrónicos. ¿Considera que esta crisis podría marcar el principio del fin de los libros de papel?

– No, de ninguna manera. De hecho, la venta de libros electrónicos no ha crecido tanto como se cree, ya que lo que verdaderamente ha aumentado en estas semanas ha sido la piratería, que ha crecido hasta un 30%. Por tanto, lo que verdaderamente se ha disparado no ha sido la venta de libros electrónicos, sino más bien la piratería y la venta de libros físicos por Internet.

– ¿Cómo habéis encarado esta suspensión del Día del Libro?

– Desde la Cámara del Libro hemos organizado finalmente nuestra particular Feria del Libro, ya que no podíamos olvidarnos de una celebración internacional como esta, que fue declarada por la UNESCO hace muchos años. En este caso, hablamos de un acto simbólico organizado por muchas editoriales de este país a través de las redes sociales, y que tenía como objetivo visibilizar el valor y la importancia de la lectura en estos días tan atípicos de confinamiento. Por otro lado, me gustaría señalar que hemos decidido aplazar la celebración comercial de este evento para el próximo 23 de julio, precisamente el día de Sant Jordi, en el que esperemos que ya esté todo mucho más normalizado.

– ¿Cree que este confinamiento puede modificar los hábitos de lectura de nuestra sociedad?

– Hasta un cierto punto, sí. Por un lado, pienso que los lectores habituales en nuestro país, que son el 40% de nuestra población, seguramente están leyendo lo mismo o incluso más durante este confinamiento. Por otro lado, estoy seguro de que una pequeña parte de esos lectores no habituales están dedicando una parte de su tiempo que antes no dedicaban a la lectura, y hayan descubierto el placer que supone los libros.

– ¿Cómo te imaginas al mercado editorial en unos meses, una vez que esta crisis deje de tener un impacto tan grande como en la actualidad?

– Para nuestro sector, va a ser muy importante la acción pública. Si el Gobierno dinamiza y estimula de algún modo la economía, ayuda a las bibliotecas y a las librerías y da vía libre a los bonolibros como ya sucede en Cataluña, estoy seguro de que nos recuperaremos pronto. Es más, una vez que esta crisis acabe, estoy seguro de que conseguiremos un gran pacto de Estado por la lectura y el libro, un acuerdo al que se deberían de sumar todas las fuerzas políticas y que es una petición del sector desde hace años.

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