ActualidadManacor

SIN RODEOS: No solo las víctimas del franquismo merecen una sepultura digna

Según un amplio y documentado reportaje gráfico y escrito que publicamos en la presente edición de Manacor Comarcal, parece que los políticos responsables de las excavaciones encaminadas en la recuperación de los restos de personas asesinadas por los pelotones de fusilamiento del franquismo durante la guerra civil y dignificarlas con una sepultura digna, pasaron olímpicamente de honrar a los restantes huesos y esqueletos humanos de personas fallecidas con anterioridad a los desastres de 1936 hasta 1939, a los que, en lugar de darles una sepultura digna, dejaron en bolsas y lonas de plástico que, según las imágenes captadas este último lunes y que publicamos en el trabajo periodístico en cuestión, siguen en las zanjas que todavía permanecen abiertas y a la vista de todos en el cementerio manacorí de Son Coletes.


Estamos perfectamente de acuerdo con la recuperación de las víctimas asesinadas por el franquismo. Lo que no es de recibo es la desfachatez que implica el hecho de dejar abandonados en bolsas de plástico los cadáveres de los fallecidos con anterioridad a la guerra civil. Todas las personas merecen una sepultura digna en la que descansar en paz, algo que, de momento, no se cumple, igual que los gobiernos parecen pasarse por el forro el artículo de la Constitución Española que reza que todos los españoles deben tener una vivienda digna. Que se lo pregunten a los que no pueden pagar el alquiler o, para más inri, a las personas que viven a la intemperie, durmiendo en bancos públicos o bajo cajas de cartón.
Los citados, son derechos humanos que habría que afrontar sin dilación. Y el más acuciante, por ser noticia de rabiosa actualidad, es el de enterrar a los muertos en sepulturas dignas, sean o no víctimas de los desmanes del franquismo, en lugar de dejarlos en bolsas de basura.

El caso de la construcción de la carretera de Manacor, se zanja con cuatro multas

Trece años después de iniciarse el proceso judicial por corrupción y prevaricación en las obras de construcción del desdoblamiento de la carretera Palma-Manacor, denominado “caso Peaje”, se ha zanjado con acuerdos y solo cuatro condenados al pago de multas por valor de unos 40 mil euros, cuando inicialmente la Fiscalía y el Consell de Mallorca solicitaban un total de 154 años de cárcel.
De los trece implicados inicialmente en el caso, solo cuatro de ellos deberán pagar multas. El resto se libran porque, trece años después, sus respectivas implicaciones han prescrito. Los cuatro que deberán afrontar el pago de multas, son el exdirector insular de Carreteras, Gonzalo Aguiar; el director de la obra, Francisco Orejudo; el vigilante, Gabriel Mestre y José Javier Navarro.
Total, que un caso de corrupción y prevaricación, con denuncias de obras particulares de algunos de los implicados, con la realización de obras en sus propiedades con cargo al presupuesto de la obra, en todo un largo y escarpado proceso que hizo correr ríos de tinta y grandes espacios en televisiones y radios, ha finalizado en la más mínima expresión que se podía esperar.
Así se escribe la historia de un proceso con Maria Antònia Munar en la presidencia del Consell de Mallorca, que ésta sÍ que acabó en la cárcel, aunque por otras corrupciones.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba