La curiosa historia del reloj parroquial de Porto Cristo

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Joan Payeras / Fotos: Marcos Gittis

Un paseo por las calles de Porto Cristo, camino hacia su playa cuando ésta se ha vestido con su tranquilidad y colorido otoñal, invita a detenerse en la plazoleta de la emblemática iglesia de la Mare de Déu del Carme, un espacio tranquilo, bien cuidado y acogedor. Una iglesia que guarda una curiosa historia que apenas sobrepasa el medio siglo de existencia en cuanto a su estado actual, si bien sus orígenes datan de la última década del siglo XIX.

En el trayecto del paseo, levantando la mirada hacia el campanario y el reloj que luce elegante en lo alto de la torre con sus cuatro esferas orientadas hacia los cuatro puntos cardinales, se observa que, mientras las agujas de tres de ellas marcan la hora exacta, la otra, la esfera del Este, va a su bola y marca una hora completamente diferente, no se sabe si adelantada o atrasada con relación a las demás, como puede apreciarse en la fotografía de Marcos Gitti que ilustra esta nota. Una anomalía que ya viene observándose desde hace tiempo.

-Curiosa historia-

La maquinaria del actual reloj parroquial, según nos comentó en cierta ocasión el rector de la parroquia don Pep Caldentey, por allá el mes de agosto del pasado 2017, es electrónica, y fue instalada aquel mismo año por la empresa italiana Alfa-group, y su coste fue de 7.500 euros.

Pero el reloj del campanario parroquial, tiene más historia y un tanto curiosa: En el año 1958, un rayo cayó sobre la torre del campanario y derribó el reloj, que cayó por los suelos, y rodando cuesta abajo por la calle Colom en dirección a la playa, que fue deshaciéndose en piezas y quedó completamente inservible.

Después de unos años sin reloj, en 1960, Rafel Bargalló, un catalán residente en el Port hizo un donativo para que se hiciera el campanario más alto. La parte de la torre que albergaba el reloj, fue sustituida por las actuales arcadas, sobre las que se asienta la cúpula del campanario que sostiene el reloj, que fue colocado de nuevo una vez reparados los desperfectos sufridos a consecuencia de la caída a causa del rayo.

Aquel primitivo reloj, colocado en la parte más alta del campanario, se estropeó al cabo de poco tiempo y fue sustituido por uno de nuevo, el actual, fabricado por una empresa de Valencia.

Así pues, según nos cuenta la historia, hablando del reloj de la iglesia del Carme de Porto Cristo, en el plazo de 60 años han sido tres los relojes que ha albergado su torre del campanario, en lo que a su maquinaria se refiere.

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