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Hablamos con la nueva «Cornelius Atticus», la manacorina Isabel Aguilar

Antoni Sureda P.
La reunión del jurado calificador para escoger los ganadores del premio “Cornelius Atticus”, tanto en la categoría masculina como en la femenina, tuvo lugar en la mañana del miércoles día 26 de febrero en las instalaciones del Velódromo “Illes Balears”. Así como Mateu Cañellas recibió su distinción en la categoría masculina a título póstumo, nuestra conciudadana Isabel Aguilar, recién jubilada como profesora del centro de Educación Especial de APROCOM, recibirá el correspondiente galardón en la categoría femenina. En dicho reconocimiento, tuvieron mucho que ver tanto la propuesta a iniciativa del Ajuntament de Manacor, como la apasionada exposición y defensa de los méritos de la aspirante propuesta por parte de la en su día también galardonada con el “Cornelius Atticus”, Margalida Ferrer. Ferrer fue su profesora, entrenadora, mentora y socia. De hecho y como así nos lo reconoció la propia Isabel Aguilar, fue Margalida quien, después de haber observado sus actitudes y posibilidades, la convenció a que optara por el básquet, aún a sabiendas de que su alumna en un principio se hubiese inclinado por el voleibol.
– Creo que resulta obvio que en aquellos tiempos del franquismo tardío, la influencia de un profesor o profesora podía resultar determinante. ¿Estás de acuerdo?
– Estoy de acuerdo, y la verdad es que siento un gran cariño por mi profesora y entrenadora Margalida Ferrer, como lo demuestra el que fuese la persona que escogí para que hiciera mi presentación como pregonera de las Fires i Festes de Primavera de Manacor 2019. Entré y estuve en el mundo del deporte de su mano.
– Tengo entendido que aquel equipo de básquet del que formaste parte, ha quedado como la imagen de la época dorada del básquet femenino en Manacor…
– No fue solo a nivel de Manacor. Cabe recordar que pasaron muchos años sin que ningún equipo de básquet femenino mallorquín consiguiera lo que nosotras conseguimos con el equipo de Ca’n Costa. Ha sido ahora recientemente, hace unos dos años, que otro equipo femenino creo que de Palma consiguió ascender a la 2ª división nacional, que ahora ni tan siquiera se llama así. Aquel equipo femenino de Ca’n Costa marcó toda una línea a seguir para los demás equipos, no solo de Manacor y comarca, sino de toda la isla.
– Debo confesarte que te hacía más relacionada con las disciplinas de natación y gimnasia. ¿No fue en la natación en que te iniciaste en tus funciones como entrenadora?
– Efectivamente. Fui entrenadora de natación en Sa Gruta, en el Club Náutico de Porto Cristo, en el Club Tenis Manacor y en el Club Náutico de Porto Colom. Más adelante, Alcover y Ordinas me propusieron poner en marcha el Club Natación Manacor, con el objetivo de participar en competiciones pese a que por no disponer, no disponíamos de una piscina climatizada absolutamente necesaria para poder entrenar en condiciones en la temporada de invierno. Resultó muy curioso porque pese a ello, competimos dos años y ganamos medallas.
– No me sitúo muy bien con estos promotores. ¿Quiénes eran Alcover y Ordinas? ¿Participaba el Ajuntament de Manacor en esta actividad?
– El Ajuntament nunca se implicó en ello. Todo se movía gracias a los padres de los alumnos y al propio club. No me acuerdo ahora del nombre de Alcover, conocido como “es rus”. Ordinas regentaba una papelería en “es Torrent” y además su hija era una muy buena nadadora.

– Luego, como muy bien explicaste cuando el pregón de Fires i Festes de Primavera, optaste por formar parte de un grupo que fundó Gimnàs Manacor siendo tus primeros socios de aquella aventura Gabriel Veny, de “Manacor Comarcal”, y Margalida Ferrer. En esta época, por los datos que en su día apunté y que tu misma confirmaste, te encuentro entrenando en varios sitios a la vez… ¿Podrías aclararme un poco cuál era la situación?
– Por supuesto, e incluso te añadiré que cuando trabajaba como profesora de Educación Física en “la Caridad”, jugaba con el Ca’n Costa y al mismo tiempo estudiaba para tener el título de profesora de Gimnasia Artística, de Natación Fitness y otras disciplinas deportivas. Mas adelante seguí combinando varias actividades y disciplinas, ya fuere en el Gimnàs Manacor, que ahora ha cumplido 42 años, o siguiendo enseñando Educación Física en Sant Vicenç de Paül. Seguidamente inicié mis contactos en la Escuela de Educación Especial Joan Mesquida, como profesora de psicomotricidad, ayudando con ello a Micaela Bennassar, que daba clase a media docena de alumnos del centro de educación especial en el colegio de Sa Torre… Eran aquellos tiempos en que se iniciaba la construcción de la Escuela Joan Mesquida.
– Que te involucraste con el centro Joan Mesquida y APROSCOM, es de sobras conocido… ¿Continuaste también con el Gimnàs Manacor?
– No. Con el Gimnàs Manacor vivimos muchos  traslados, pero llegado el momento disolvimos la sociedad y por un lado ahora existe el “Nou Gimnàs Manacor” y por otro Piscina Gimnàs Manacor, en donde continué trabajando muy especialmente con los programas dedicados a la rehabilitación acuática.
– ¿Qué te recuerdan los nombres de Maria Massanet, Catalina Julve, Joan Socias y Miquel “Solleta”, entre otros?
– Que tanto unas como los otros, fueron buenos alumnos míos en una disciplina que siempre me atrajo y que sigue todavía hoy atrayéndome de una manera muy especial, como es la Gimnasia Artística.
– Continuaste con tus múltiples compromisos y trabajos hasta el momento en que soltaste amarras con algunos de ellos y centraste tu actividad como profesora y entrenadora en APROSCOM. Tengo buenos recuerdos de aquellos años en que tuve la oportunidad de transmitir a los lectores de “Manacor Comarcal” los buenos resultados conseguidos por tus alumnos en competiciones nacionales, internacionales y en los juegos paralímpicos…
– Llegó el momento en que se hizo imposible atender todos mis compromisos adquiridos y no quedó más remedio que escoger entre dedicarme única y exclusivamente a la enseñanza digamos formalizada, la enseñanza especial. Desde el primer momento en que vi que necesitaba escoger entre la una y la otra, no dudé ni un momento en escoger la enseñanza especial. Mis años de profesora y entrenadora en APROSCOM fueron unos años de mucho trabajo, no solo en los horarios de contrato sino también en muchas más horas de voluntariado, y la recompensa es ver la satisfacción con que mis alumnos conseguían medallas en competiciones nacionales e internacionales.
– Supongo que es necesaria una sensibilidad muy especial para preparar y entrenar al que sufre una discapacidad determinada…
– Lógicamente se tiene que ser muy consciente de a quien entrenas y como lo entrenas. Pero estoy convencida y así lo he puesto en práctica, que hay que entrenar a las personas con discapacidad como si no tuvieran dicha discapacidad y tratarlas con la disciplina propia de cualquier atleta. Es necesario motivar su afán de superación.
– Hemos pasado por alto muchos de tus trabajos y actividades y por razones de espacio, tendré que dejar algunos temas más sin tratar. Pero no puedo pasar por alto el que entre otros muchos compromisos adquiridos, fuiste fundadora o cofundadora primero de la Agrupació d’Esportistes amb Discapacitat Intel.lectual, AEDIM, y presidenta de la Federació Balear de Discapacitats.
– Sin las agrupaciones no podíamos crear la Federación, que nos permitió acceder a los programas o a las ayudas procedentes de las instituciones públicas como el Govern Balear, el Consell de Mallorca y otras entidades como los Ayuntamientos.
– ¿De verdad ahora sabrás vivir sin el trajín en el que estabas instalada?
– Creo que ahora será un buen momento para ofrecerme a las Residencias de la Tercera Edad para un día a la semana realizar ejercicios de recuperación o mantenimiento de la capacidad motriz e incluso la rehabilitación de algunas dolencias, mediante el correspondiente ejercicio. Por otro parte pienso dedicarme a la marcha nórdica y también a viajar.

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