Entrevistamos al Dr. Tito Hidalgo, Pediatra “de vocación” y voluntario “de corazón” de la ONG Llevant en Marxa

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Entrevistamos al Dr. Tito Hidalgo, Pediatra “de vocación” y voluntario “de corazón” de la ONG Llevant en Marxa

Magdalena Ordinas

La ONG Llevant en Marxa, la pasada semana fue noticia por el reparto de alimentos destinados a complementar la dieta de los niños de nuestra comarca. El Dr. Tito Hidalgo Salazar, colaborador de la ONG fundada por el Dr. Antoni Mesquida, se desplazó desde Palma para ayudar a sus compañeros en el reparto de alimentos, y quede con él para hablar otro día sobre su vida y su colaboración con Llevant en Marxa.

– Dr. Hidalgo, ¿dónde nació  y cuando decidió usted ser médico?

– Nací en Quito (Ecuador)  el 8 de diciembre de 1950. Vengo de una familia llena de ingenieros y economistas y únicamente somos médicos una sobrina y yo. Hice mis estudios de medicina en la Universidad de Sevilla y mi formación de Pediatra en el Hospital Universitario Virgen de la Macarena de Sevilla. Mi vocación de ser médico viene desde mi infancia y específicamente de ser médico de niños.

– ¿Cuándo vino usted a vivir a Balears?

– Cuando terminé mi formación, por determinadas circunstancias, vine con mi familia, mi esposa y dos hijas a Balears y estando aquí decidimos ir a vivir a Menorca. Allí viví durante 18 años, tuve a mi último hijo y ejercí la Pediatría en Maó. En 1995 nos trasladamos a Palma de Mallorca, donde vivo hasta la actualidad.

– A lo largo de su vida profesional, aparte de ejercer la Pediatría, ¿qué otros cargos ha ocupado?

– A lo largo de mi vida profesional, aparte de la Pediatría, he tenido el honor de ser elegido para ocupar la presidencia de la Comarcal de Menorca del Colegio Oficial de Médicos desde 1991 hasta 1995. Posteriormente, tras estudiar el Máster de Administración Sanitaria en la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III, fui nombrado subdirector Médico y posteriormente director Médico de la Gerencia de Atención Primaria de Mallorca desde 1998, terminando en 2002. Desde 2010 hasta 2014 fui elegido por los pediatras de Mallorca presidente de la Sociedad de Pediatría Balear SOPEBA. Y he ejercido mi vocación de pediatra en el Centro de Salud Arquitecte Bennàssar de Palma de Mallorca hasta diciembre de 2017.

– ¿Cuándo conoció al doctor Mesquida y desde cuándo es miembro colaborador de Llevant en Marxa?

– Conocí al Dr. Antoni Mesquida cuando yo trabajaba en la Gerencia de Atención Primaria de Mallorca y él era el coordinador  del Centro de Salud de Manacor. Desde entonces entablamos una estrecha relación de trabajo, pero sobre todo, de amistad. Yo supe de la creación de la ONG Llevant en Marxa desde su inicio, pero como siempre estaba inmerso en mi trabajo de pediatra y, como he contado en las otras actividades que he realizado, no pude colaborar activamente hasta que dejé la Presidencia de Sopeba. Fue desde entonces que inicié mi colaboración y específicamente mis viajes a Etiopía desde hace unos 5 años.

– ¿Qué destacaría del trabajo que está realizando la ONG Llevant en Marxa?

– Para mí es un orgullo pertenecer a Llevant en Marxa porque es un modelo de ONG pequeña. Destaca por su involucración en los problemas que afectan a la sociedad menos favorecida de este mundo, no solo en el aspecto sanitario sino en todos los aspectos de las personas que sufren carencias importantes, vitales, en su vida y lo hace inteligentemente con humildad y sobre todo con honestidad. La dirección del Dr. Mesquida es básica porque, aparte de dirigir muy acertadamente a todos los voluntarios, infunde optimismo, vitalidad y ganas de trabajar. Como en esta ONG todos somos voluntarios, nadie cobra, he compartido trabajos con compañeros excepcionales y puedo decir que para mi personalmente es una ganancia inmensa. En casi todas nuestras expediciones sanitarias vienen personas que no son sanitarios pero son colaboradores de la ONG. Trabajan como el que más y pueden constatar qué se hace con las colaboraciones. Cuando regresan son nuestros amigos más cercanos.

– Dr. Hidalgo, en el año 2018, recién jubilado, pasó dos meses trabajando en el Hospital de  Gambo (Etiopía). ¿Le marcó esta experiencia?

– Desde luego, porque yo había ido a Etiopía a otro hospital, público, el de Shashamane y también había trabajado en el centro de salud de Ropi en varias ocasiones, pero en períodos cortos de dos veces al año de 15 días cada uno, durante mis vacaciones. Cuando me jubilé decidí irme varios períodos por  lo menos de dos meses al Hospital de Gambo y fue una experiencia increíble. Fue introducirme de una manera profunda en la vida y en la enfermedad de una comunidad etíope. Pude conocer cómo es auténticamente su  vida y sobre todo su filosofía frente a la muerte y lógicamente, como reaccionan frente a la enfermedad. Al estar más tiempo, pude comprobar en carne propia lo que es trabajar en precario, sin más prueba diagnóstica que un hemograma, orina simple, glucemia, diagnóstico de malaria, TBC, VIH y una radiografía simple. El resto lo haces con lo que sabes, con tu experiencia y con tus ojos, oídos y manos.

– Debe ser frustrante no disponer de medios.

– Muchas veces es frustrante porque no tienes métodos diagnósticos y sobretodo medicinas que aquí te sobran, y se te parte el alma cuando ves a los niños gravemente enfermos o a los que padecen malnutrición o los que tienen enfermedades que aquí casi no se ven por las vacunaciones, como tosferina, sarampión, varicela… Fuera del hospital conocí a la gente etíope que es alegre, amable, hospitalaria, primitiva en lo bueno pero también en lo malo. De cómo los niños son alegres y juegan con las piedras, con palos, con pelotas de trapo, con nada, pero cantan y bailan y ríen como nadie. Y algo que también ha sido un regalo para mí, el poder compartir mi vida con personas profesionalmente y humanamente excepcionales como los otros voluntarios.

– ¿Con quién suele viajar?

– Precisamente suelo viajar con una gran profesional originaria de Manacor, la Dra. María Peñaranda, médico internista y especialista en enfermedades infecciosas. Con ella hemos viajado en varias ocasiones de estancias largas de más de dos meses y en otras más cortas en las que damos cursos para médicos, enfermeros, comadronas, a la vez que pasamos consulta.

– ¿Qué fue lo más difícil de su estancia en Gambo?

– Hay muchas, como que se te muera un niño por algo que en nuestro medio no se muere ni de lejos. Que no tengas oxígeno para lactantes con tosferina o bronquiolitis. Que no tengas medicinas. Que se mueran niños por malnutrición… he estado más de diez veces y siempre faltan medios.

– ¿Tiene en mente en cuanto sea posible nuevos viajes con Llevant en Marxa?

– Desde luego, en cuanto la situación sanitaria por el Covid-19 lo permita, volveremos. Actualmente la ONG sigue ayudando desde allí mismo y con material sanitario sobre todo. También tenemos pendiente un Proyecto en Ecuador a donde iremos con Pediatras y Enfermeras Endocrinólogos de Mallorca para trabajar en diabetes infantojuvenil, conjuntamente con la Fundación Ecuatoriana de diabetes juvenil, la Sociedad de Pediatría Ecuatoriana y la Universidad San Francisco de Quito. Este proyecto se iba a realizar durante 10 días en Quito a partir del 23 de mayo, pero ahora está en suspenso.

– Me comentó el Dr. Mesquida que como pediatra ha sido idea suya que Llevant en Marxa recabara alimentos para los niños…

– La idea originariamente sale de nuestro presidente el Dr. Mesquida, que me pidió opinión. Desde luego es algo muy necesario en estos momentos en que la pandemia y el confinamiento han dejado en estado de necesidad absoluta y primaria a muchas familias y teniendo en cuenta que los niños son los más vulnerables. Era lo mejor que se podía hacer y allí, modestamente, podríamos llegar nosotros. Luego ya los pediatras de centros de salud se encargarán de ir solventando otros problemas que ha causado en los niños esta pandemia, como la falta de ejercicio, de sol, la adicción a las pantallas, obesidad en algunos casos…

– Llevant en Marxa ha contado con la ayuda entre otras empresas, de Agama, Agroilla, y Avicola Ballester, Distribuciones Servera, Banc d’aliments d’Artà, etc. Entre otros productos alimentarios destinados a los niños, se entregarán 1.000 docenas de huevos en esta campaña. ¿Qué importancia tienen los huevos en la alimentación infantil?

– Bueno, es uno de los alimentos más importantes en la dieta de un niño porque tiene las proteínas de una alta calidad por la aportación de aminoácidos esenciales, básicos para el crecimiento y desarrollo del niño, incluso intelectual, tiene lípidos, algunos minerales, y sobre todo porque tiene muchas facilidades para que se introduzca en la dieta de un niño, ya que, si no le gusta de una forma, le gustará de algunas otras.

– ¿Cuál es la mejor alimentación para los niños y qué consejos daría a los padres de lo que no debe faltar en la dieta infantil?

– La dieta de un niño, contando que está en su máximo momento de crecimiento y desarrollo, tiene que tener todos los nutrientes, proteínas (muy importantes en estos momentos las de origen animal, leche, carne, huevos… por su aportación de aminoácidos esenciales), grasas no saturadas, hidratos de carbono, de una forma equilibrada y vitaminas y minerales que aportan alimentos como las frutas, por ejemplo. Hay que evitar que el niño coma sólo lo que le guste, porque tiene la tendencia a desequilibrar la dieta comiendo mucho de algo y poco o nada de otro, provocando trastornos como obesidad o malnutrición, hipocrecimiento…

– Durante el largo confinamiento, muchos niños y mayores hemos cogido sobrepeso. ¿Qué cambios en la dieta nos recomienda para perder peso?

– Ja ja ja, difícil porque en este tiempo muchas veces nos hemos acostumbrado a la inactividad física, al poco o nulo ejercicio y a las dietas desequilibradas. Esa costumbre es facilísima de adquirir. Pero ahora, tenemos que volver a hacer ejercicio y sobre todo una dieta equilibrada, quitando los alimentos vacíos, la comida basura. Igual en niños que en adultos. Dieta, sol, ejercicio, deporte, fruta…

– La crisis del Covid-19 nos ha afectado a todos. Al principio de la crisis se comentó que los niños podían ser transmisores del Covid-19. ¿Cuál es su opinión al respecto?

– Bueno, en estos momentos hay mucha incertidumbre en todo lo referente al Covid-19 pero lo que parece más cierto es que los niños no son grandes transmisores, ni mucho menos, por sus características de inmunidad, también porque parece que tienen en poca cantidad un enlace que usa el Covid-19 para unirse en la nariz y diseminarse por el cuerpo, porque se ha visto que en familias que han sido todos afectados, el niño o adolescente nunca ha sido el inicio… pero en fin, todo son teorías. En el día de hoy, hay más de 2.200 artículos médicos que tratan de aportar conocimientos; ya veremos.

– El jueves 11 de junio, des de la sede de Llevant en Marxa de Manacor, participó activamente en el reparto de alimentos a distintas asociaciones de Manacor y comarca. Esta vez las ayudas eran para gente de nuestra comarca. ¿Cómo fue la experiencia?

– En carne propia pude vivir la experiencia de las personas que vinieron a recoger alimentos y que se encargan luego de distribuirlos, como Cáritas, Cruz Roja, Instituciones religiosas, colegios, y me contaron la auténtica realidad de las necesidades de muchas familias de esta Comarca. Me encantó, una vez más, constatar la solidaridad y la humanidad de estas personas que se encargan de estas labores. Durante la pandemia, al inicio parecía que todo iba a cambiar y que viviríamos en un mundo más amable, respetuoso y solidario, pero al final del confinamiento me sentí decepcionado viendo actitudes hostiles, agresivas, irrespetuosas… El jueves me devolvió a un término medio la fe en esta sociedad…felizmente.

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