ActualidadManacorPorto Cristo

En 1983 afloran las primeras reivindicaciones de independentismo de Porto Cristo

Como comentamos en nuestro capítulo anterior, publicado en esta revista el pasado 21 de mayo, según cuenta Juan Moratille en el capítulo vigésimo segundo de su libro ‘Porto Cristo, entre ayer y mañana’, durante la prolongada presidencia de Salvador Vadell Pascual al frente de la Asociación de Vecinos, “Porto Cristo vivió momentos cruciales de su muy reciente historia”.
El 15 de abril de 1985, bajo la presidencia del alcalde Jaume Llull, tuvo lugar la elección de una nueva junta, a la que se presentaron dos listas, “cuyo enfrentamiento dejó entrever una politización que no corresponde a la naturaleza de una asociación de vecinos”.
“Una de las listas, considerada más tradicional, estaba encabezada por Salvador Vadell. La otra, la integraban un grupo de jóvenes porteños con preocupaciones sociales y segregacionistas, encabezada por Esteban Catalá, ex-militante del sindicato Comisiones Obreras. La afinidad de dicho sindicato con el Partido Comunista, hacía de Catalá una persona “non grata” para los poderosos elementos conservadores de Manacor”, comenta Moratille.
Ante aquella situación, y para asegurar la elección de Vadell, Lorenzo Muntaner trajo de Manacor un centenar de “poderes” a favor de Vadell, cuya elección, asegurada por dicha aportación inesperada, fue inmediatamente impugnada. Para arreglar la situación amigablemente, Vadell ofreció a los miembros de la otra lista participación en la junta, cubriendo el cargo de tesorero a Esteban Catalá.

Bonanza económica

Gracias a las adjudicaciones de la playa y los puestos de helados, la A.V.V. podía disponer, en 1984, de un presupuesto de más de dos millones de pesetas, que permitió afrontar los gastos generados por las fiestas y actos culturales, así como la conservación de plazas y jardines y el mantenimiento del alumbrado público. Aquel año, también se creó un puesto de la Cruz Roja del Mar.

Pero, aquella bonanza económica, duraría poco y serían, de nuevo, las decisiones tomadas por el Ayuntamiento de Manacor las que frenarían los planes y proyectos de la asociación. La Comisión Municipal Permanente del 4 de abril decidió retirarles la concesión de la playa y estableció “las bases regidoras de la contratación directa mediante licitación para la prestación de servicios temporales en la zona marítimo-terrestre de este término municipal”. Para la aprobación de dicha decisión, el grupo A.P. del alcalde Gabriel Homar, contó con el apoyo del regidor socialista Antoni Sureda.

Afloran los primeros deseos de independentismo

Mientras con aquel decreto, el Ayuntamiento de Manacor parecía subyugar más fuerte su población costera, iba naciendo en Porto Cristo una corriente independentista que no parecía dispuesta a cesar en sus intentos de conseguir su segregación de Manacor.

En julio de 1983 se publicó el primer número de la revista ‘Porto Cristo’


En julio de 1983, un grupo de jóvenes inquietos y amantes de su pueblo había constituido la asociación cultural “El col.lectiu Enderrossall”, cuya primera acción consistió en la creación de la revista local Porto Cristo, una publicación mensual, abierta a todas las opiniones emitidas por los porteños, si bien nacía bajo el signo de la toma de conciencia de la personalidad de Porto Cristo: “Somos Protagonistas”, era el titular de su primer artículo editorial, firmado por Juan Ignacio Servera, miembro del colectivo que, bajo la presidencia de Bernat Amer, reunía a jóvenes como Pep Piña, Pepe Vecina, Miquel y Joan Melis, a los que se unían mucho colaboradores entusiasmados por la idea de ir forjando su pueblo. Así podían leerse fórmulas como: “Som un Poble”, “El Precio de una Independencia”, o “Fer Poble”, entre otras.
Aquel despertar nacionalista “no gustó a muchos manacorenses que se consideraban propietarios de Porto Cristo, mientras solo eran propietarios en Porto Cristo. Cada uno levantó aquí su casa y la endémica escasez económica del Ayuntamiento hizo que la iniciativa privada de portocristeños suplió a lo largo de los 20 años de historia de la Asociación de Vecinos, las carencias de la Administración Municipal”.
Tal vez, la más importante de las tareas de los instigadores de la nueva toma de conciencia consistía en convencer que este movimiento no iba en contra de los ciudadanos de Manacor, sino contra una administración municipal que sacaba pingües beneficios de su zona costera, sin atender sus necesidades, ni dejarles opción a organizar la vida de su propia comunidad. Para ello, para lograr la comprensión de los ciudadanos de Manacor, era necesario erradicar del vocabulario porteño frases como “ya vienen los indios”, o “indios invasores” con que eran recibidos los manacorenses cuando en verano llegaban al puerto a disfrutar de sus casas, las playas, o el solaz de sus vacaciones. Y dejaron de verse pintadas en tales términos de rechazo.

Algunas viñetas bajo el lema ‘Els problemes des Port’ publicadas en la revista Porto Cristo


Pero fue viéndose de manera más clara el plurifacetismo de Porto Cristo, que se acentuaba cada vez más con la llegada masiva de obreros de la construcción venidos de la península para trabajar, atraídos por la gran demanda de mano de obra en las zonas próximas, como Punta Reina, Cala Mendia, sa Coma o Cala Millor, para los que Porto Cristo, con toda su oferta de servicios abiertos todo el año, fue su punto de reunión donde encontraron alojamiento, escuela para sus hijos, bancos, comercios, agencias de viajes y cuanto podrían necesitar.
Así, paulatinamente Porto Cristo fue acogiendo en su seno a varias comunidades procedentes de distintas nacionalidades y culturas: Los porteños de procedencia diversa, los manacorenses residentes temporales, los peninsulares -que llegaron a suponer el 70% de la población- y los extranjeros, cada vez más numerosos, especialmente alemanes, residentes temporales o fijos en fincas rústicas o chalets de su propiedad. Tales circunstancias demográficas obligarían a construir una segunda escuela, el Colegio Mitjà de Mar, que abrió sus puertas para el curso 1982-83 y a ampliar la primitiva escuela de Ses Comes, además de la instauración o ampliación de otros servicios sanitarios, sociales o de ocio.
Volviendo a la conciencia de pueblo, que ya en 1924 se reflejaba en el artículo 14 del Reglamento del Patronato Escolar, iba a plasmarse en los excepcionales festejos celebrados con motivo del centenario en 1988, con sus consecuencias urbanísticas, y más tarde, en la creación de los órganos, la Plataforma pro-independiente y el partido político A.I.P.C (Agrupació Independent de Porto Cristo), que obtuvo en el Port una aplastante mayoría en las elecciones municipales de 1995.

Foto actual del colegio Mitjà de Mar, inaugurado el curso 1982-83

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba