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Versión Completa/ Caso abierto en Cala Varques (2ª parte): Su propietaria nos habla de las reuniones con Oliver e Hinojosa, y los conflictos que mantiene con el vecino de Cala Falcó

La voz de Cala Varques continua como protagonista en este segundo episodio. Tras ponernos en contexto en la pasada edición y ofrecer en primicia el documento que acredita el camino de uso público oficial hasta Cala Falcó, continuamos la senda y leemos en primera persona la versión de la propietaria de la finca de Cala Varques.
Margalida Santandreu nos recibió en su domicilio y, hastiada de tanto descontrol, se abrió al debate y no dudó en contarnos todo cuanto esconde el caso Cala Varques. La propietaria trató de abordar todos los temas que rodean el caso abierto de Cala Varques. Habló de sus conversaciones con el Ajuntament de Manacor; de las reuniones que mantuvo con el batle Oliver. También desgranó las negociaciones y propuestas que le ofreció la delegada Núria Hinojosa, y el proyecto a futuro de Cala Varques. El choque entre barreras y parcelas, y los conflictos que mantiene la propietaria con el vecino de Cala Falcó. Como no, habló de la venta ilegal y el chiringuito de Cala Varques, además de tratar con detalle el tema de los okupas que se instalaron en su habitáculo… Todo esto y mucho más, contado por Margalida Santandreu, propietaria de la finca de Cala Varques. Comenzamos.

‘Okupados’ en otros temas y el chiringuito sigue en marcha

Una finca invadida y un terreno okupado. Así de clara era Margalida con el tema de los inquilinos asentados en sus terrenos, los cuales fueron okupados durante años y utilizaban la zona a modo de almacén de productos que se vendían de forma ilegal en el chiringuito de Cala Varques. “Se habían instalado completamente en nuestra casa y nos costó más de cuatro años desocuparlos”. Margalida Santandreu nos contaba el calvario que vivió en un embolado de acontecimientos que se alargó durante años, destacando que “hemos sufrido mucho”. La propietaria detallaba el trato que recibieron por parte de los individuos que okuparon la zona: “Recibimos insultos constantemente, pedradas, y un día se abalanzaron contra el coche y nos rompió el cristal lateral”. Al parecer nos contaba Margalida que “los hechos están denunciados y llevamos años pagando abogados”.
Con todo este atrezo, a finales de agosto de 2020, salía la noticia y la sentencia que daba la razón a los propietarios y los okupas fueron desalojados de la finca privada. La orden judicial fue un gran avance y la propietaria recordaba esos primeros meses con mucha satisfacción. “Ahora ya no está, ya no tendremos problemas”, pensaba Margalida en voz alta. Así pues, un día cualquiera, en pleno invierno ya, fueron los propietarios a arreglar la casita y se dieron cuenta que seguía saltando gente al terreno. “Constantemente nos enfrentamos a discusiones”. La solución aún estaba lejos.

El Ajuntament de Manacor y el camino original

Con la Ley de Caminos en la mano, y cansados de permanecer en el olvido, la propiedad recurre al organismo municipal, el Ajuntament de Manacor. Todos los trámites que publicamos en la edición anterior se inician en febrero de 2020, mediante una instancia, poniendo en marcha los trámites necesarios para desvelar cual era el camino público o de uso público que conecta con la costa y las playas de Cala Varques y Cala Falcó. Con el certificado del Ajuntament y el ‘vist i plau’ de Urbanismo y Núria Hinojosa, los propietarios de la finca consiguen salir del Ajuntament con el registro del camino original de Cala Varques, que resulta ser el que conduce hasta Cala Falcó. Tras hablar con el abogado, Margalida nos comentaba que “yo creo que es un problema de falta de información al ciudadano; el Ajuntament debe informar al visitante de si hay camino o no”. La propietaria era contundente y pedía que “si hay paso hacia Cala Falcó, que hagan abrir las barreras”.

La reunión con el batle Oliver y la solución en el aire

Cuando todo parecía haber quedado claro y la norma les daba la razón a los propietarios de la finca de Cala Varques, un año después todo seguía igual. El día 3 de marzo de 2021, el abogado y Margalida presentan una solicitud en el registro electrónico del Ajuntament de Manacor para concertar una reunión con el batle Oliver que, hasta la fecha, se había mantenido en silencio. En dicho documento, dirigido al Ajuntament, consta que la propietaria “solicita que ordene la retirada de la barrera que impide el uso de un tramo del camino público de Cala Varques, así como de los carteles que prohíben el uso de dicho camino y procedan a señalizar convenientemente el mismo de acuerdo con lo expuesto en el presente escrito y que tenga a bien convocar una reunión con la alcaldía a efectos de dar una solución definitiva a la problemática expuesta”.
La respuesta del batle, según nos narra la propietaria: “me dijo: ‘a mi esta reunión me hace mucha rabia’, y me lo repitió varias veces durante la reunión”. Detallaba Margalida que notó que “el alcalde no estaba nada receptivo” y el abogado de Margalida intervino en la discusión sin hacer entrar en razón al batle Oliver, el cual contestaba -según Margalida- que “el batle decía que esto no se había hecho bien” y el abogado contestaba que no entendía nada de lo que el batle le decía. Margalida Santandreu, al finalizar la reunión sin haber terminado de entender la negativa del batle, le dijo a Miquel Oliver que “soy una ciudadana que presume de no meterme nunca con nadie, y lo único que quiero es tener seguridad a la hora de ir a mi casa, quiero tener protección y sentirme segura en mi finca”. Margalida nos resumía la reunión y nos expresaba que “no nos dio ninguna solución y dijo que más adelante ya hablaríamos”.

La delegada Hinojosa propone y acerca posturas

Con la solución en el aire, y a la espera de respuestas del batle, la propietaria insiste y vuelve a contactar con el Ajuntament mediante carta, y Núria Hinojosa entró de lleno en escena. Margalida detallaba que la delegada les llamó en primera persona. “Nos llamó y nos dijo que debíamos hablar del tema en cuestión, mostrándose muy receptiva desde el primer momento”. También nos narraba Margalida que “nos dijo que ella pasaba a ser la encargada de este tema y que debíamos llegar a un acuerdo para poder darle solución al caso”. Por supuesto, Margalida respondió que “por nuestra parte hay esta voluntad. Hace demasiados años que estamos con esta problemática y sería muy positivo llegar a una solución para todos”. Contaba la propietaria que “nos dijo Núria que ‘tenemos que hacer las cosas bien y yo tengo que pensar en favor de todos’”. Margalida se mostraba satisfecha y nos decía que está muy contenta que hoy en día existan tales protecciones para zonas vírgenes como la de Cala Varques, destacando que “Mallorca debe estar protegida”.
Tras este primer contacto, concertaron una cita en el despacho de Núria Hinojosa con los abogados y representantes de los socios de la propiedad. “En la reunión estaba la delegada Núria Hinojosa y el arquitecto municipal del Ajuntament, y ambos estuvieron dispuestos en todo momento al entendimiento”. Así pues, el Ajuntament explicó la propuesta a la propiedad. “El Ajuntament nos dijo que nos quería comprar el camino que pasa por nuestra finca”. De este modo, Margalida contaba que “nos dijeron que nos pagarían el camino, que ellos harían el camino y lo adecuarían para que puedan pasar en coche y se puedan ubicar todos los servicios en la playa”. Por consiguiente, “la intención que nos transmitió el Ajuntament era de hacer un aparcamiento de 30 plazas y que, cuando estuviera lleno, se cerrara la entrada”. A su vez, un detalle más. “Nos dijeron que buscarían un terreno cercano para hacer el aparcamiento ya que, en zona ANEI, no se les permite dicha construcción”. Así pues, “ellos nos presentaron la propuesta y nos dijeron que los aparcamientos no los harían en nuestra finca, sino en un terreno cercano”.
En este punto, Margalida hizo una pausa y declaró que, “me parece que hay un negocio con alguien para poder gestionar lo del aparcamiento en sus terrenos, pudiendo ser el vecino; aunque todo esto son especulaciones mías y, si no me equivoco, el vecino tiene terrenos fuera de la zona ANEI”. Entonces Margalida volvió a conectar con las conversaciones y negociaciones con el Ajuntament y concretaba que “nos dijeron que nosotros podríamos juntar las parcelas adheridas a la casa de la parcela 53 y vallar una propiedad de casi unos 90.000 metros cuadrados”. Recalcaba que “ellos nos dijeron que harían el camino y que podríamos vallar la propiedad, pero las parcelas del otro lado del camino quedaban en el aire”. Así pues, la propietaria les dijo que “¿y nosotros qué hacemos con todo el resto de las parcelas?, quedarán separadas unas de las otras y tendremos en esa zona gente en nuestra propiedad igualmente. ¿Quién cuidará todo esto?”. Margalida ofrecía una solución al Ajuntament, y proponía que “lo suyo sería que el gobierno comprara todo el restante y pudieran poner en marcha todos los proyectos que se vienen comentando por una miseria de cantidad, contando con toda la costa y la finca”. Estas fueron las conversaciones con Núria Hinojosa y, tras mucho diálogo, siguieron los contactos.

Estalla el acuerdo en incógnitas y nuevos protagonistas

Tras pronunciarse en favor, con la voluntad de ambas partes, de llegar a una resolución benefactoría para todos, acordaron ir a ver la finca para detallar si era posible realizar un camino hasta la playa. El arquitecto municipal y Núria Hinojosa se citaron con la propiedad en los terrenos de Cala Varques y bajaron hasta la zona propuesta como futuro camino. In situ, el arquitecto detectó dificultades para realizar la infraestructura pública, habiendo anticipado los socios de la finca las complicaciones del terreno en la pasada reunión, ya que contaban con un mapa topográfico de la zona. Margalida explicaba que “nosotros ofrecimos una copia del plano topográfico al arquitecto municipal, y él mismo dijo a la delegada de Urbanismo que ‘es muy difícil hacer este camino de esta manera’”, explicando que está el GOB y todo puede complicarse aun más. En ese momento, Margalida recalcaba una frase que dijo Núria Hinojosa al arquitecto municipal que le sorprendió mucho: “Núria le dijo al arquitecto que ‘si no se puede, no se puede; le decimos al batle que no se puede y no se puede, y no hay más’”, imitaba las palabras tajantes Margalida de la delegada de Urbanismo.
La cosa no termina aquí. Al día siguiente, volvieron a reunirse con el Ajuntament de Manacor, y la discusión interna volvió a estallar. Margalida nos contaba que “en la discusión, Núria remarcó que ‘el camino debe ir por donde la Ley de Caminos marca. Tanto ha costado conseguir esta ley, y… ¿ahora no puede abrir aquí donde hay camino y tenemos que buscar otros caminos?’”, dijo en ese momento. La cosa se ponía tensa y Margalida detallaba que el abogado no se lo podía creer, y le pidió explicaciones a Núria. En ese momento, la propietaria narró la conversación y aclaró que “nos dijeron que el vecino no estaba de acuerdo, aunque Núria no comprendía la desaprobación del batle”. El entresijo se complicaba, y a la mañana siguiente, la delegada de Urbanismo habló con Margalida. “Me dijo Núria que a ver quien era este hombre tan importante, decía ‘¿es tan importante este hombre?’, me insistía”. La sorpresa era mayúscula y Margalida nos contó que “Núria me dijo que ‘este hombre le hace hacer al batle todo lo que él quiere’”. “No quieres abrir; no abriremos” decía Margalida que se dijo en esa sorprendente conversación.

El primer desenlace del Caso Cala Varques

El acuerdo terminó por estallar en un infinito campo de incógnitas y caminos. Nadie entiende nada y Margalida no podía creerse todo lo que estaba sucediendo. Nos recordaba la propietaria que “la Ley de Caminos marca la bajada por una zona que el vecino no quiere que pasen y solo quiere que pasen por nuestra finca”. El desacuerdo era total y Margalida Santandreu y el resto de los propietarios terminaban la entrevista destapando el nombre del propietario de una parte de la finca de C’an Fresquet: “el vecino se llama Bartomeu Mestre, conocido en Felanitx como ‘Balutxo’; él mismo nos dijo que ‘Si no obriu será sa guerra’”.
Estas son las palabras de Margalida Santandreu en representación del conjunto de socios y propietarios de las fincas de Cala Varques, su versión sobre los hechos y los detalles del registro del camino y de las reuniones que mantuvieron con el Ajuntament de Manacor. La propietaria le puso voz al Caso Cala Varques y el objetivo de “Manacor Comarcal” no es otro que el de arrojar luz y alcanzar una solución.
Hasta la fecha, hemos podido reunir una de las cuatro patas que conforman este enrevesado puzzle. Los propietarios de las fincas de Cala Varques han reabierto el caso y nos falta por conocer la versión del resto de implicados. Los propietarios de las fincas de Cala Falcó; el batle Miquel Oliver; y la delegada de Urbanismo Núria Hinojosa, aun no se han pronunciado y esperemos pronto conocer el resto de las versiones.
Hasta la fecha, no descarten cualquiera de sus teorías.

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