ActualidadCulturaEntrevistas

Pinturas y cómics del gran Luis Bermejo Rojo en s’Agrícola

Luis Bermejo Rojo. Guionista, ilustrador, portadista de historietas en Estados Unidos, Francia y mercados Orientales. Se dedicó a la pintura, y fue uno de los dibujantes más influyentes de nuestro país, con el sello de ser premiado al Artista del Año en Nueva York en el año 1983. De la media docena de grandes y excepcionales acuarealistas que existen en nuestro país, no cabe duda que Luis Bermejo Rojo ocupa uno de estos lugares. Tiene su puesto ganado. Nació el 12 de agosto de 1931 y murió el 12 de diciembre de 2015 en Palma de Mallorca. Ahora, sus descendientes, 7 hijos (la mayor se llamaba María Luisa, ya fallecida; luego viene Enrique, fallecido recientemente; después viene Rafael, José Luis, Gemma, Begoña y Arancha), nos invitan a conocer de cerca su gran legado, un menú artístico genial.
El próximo sábado 8 de enero a las 19 horas en la sala de exposiciones de la Associació Cultural s’Agrícola de Manacor, nos acercará de nuevo a un gran artista. La exposición podrá ser visitada hasta el día 27 de enero.
Me reuní en s’Agrícola con el hijo de este gran artista, José Luis, y con su esposa Maria Eulalia Munguia. Una pareja maravillosa que vivió muy de cerca la trayectoria de Luis Bermejo. Fue una mañana entrañable y llena de recuerdos artísticos y personales, pudiendo ver con sus respuestas como vivieron sus hijos aquella época con su padre, artista de pura raza. Gran legado el de su padre, gran dibujante de tebeos como Capitán Trueno, entre otros, de aventuras y de acción, que hicieron palpitar de emoción y alegría, a todos sus seguidores. Luis Bermejo consolidó un estilo propio muy expresivo. El título de la exposición en s’Agrícola es “Arte y Oficio”.

  • José Luis. Cuéntanos los inicios artísticos de tu padre.
  • Fue a través de Manuel Gago, familiar de Miguel Quesada, gran ilustrador valenciano. Con ellos, mi padre empezó a trabajar como principiante, hacia los tintados, y poco a poco fue avanzando. Su primer gran trabajo fueron las aventuras del F.B.I..
  • Tu padre estaba dotado para todo tipo de género. Hizo cómics románticos y de guerra, aventuras de horror, de fantasía,… ¿Te contaba muchos cuentos antes de dormir?
  • No. No nos contaba cuentos, ya que estaba siempre involucrado en proyectos artísticos. Le mandaban unos guiones de cómics y él tenía que interpretar el texto con sus dibujos. El cómic de antes era similar al cine de ahora.
Luis Bermejo Rojo
  • ¿Cómo recuerdas a tu padre? ¿qué fue lo que te llamó especialmente la atención?
  • Sobretodo recuerdo su manera de trabajar, de dibujar. Me llamó especialmente la atención su mesa de trabajo, en la cual creó todo su imperio, siendo una mesa muy especial para mi, que conservo con mucho cariño.
  • En el día a día de Luis Bermejo Rojo, ¿os rotulaba aventuras en una hoja de papel?
  • Le pedíamos dibujitos continuamente hasta que nos echaba del estudio. Éramos muchos niños, y para su tranquilidad, se tuvo que coger un piso para poder estar más tranquilo. Lo recuerdo más en nuestra casa de Palma de Mallorca, que en su estudio, una antigua cuadra reformada, en la que había mucha luz y muchos cuadros. El estudio era su rincón de vida.
  • ¿Alguna anécdota especial?
  • Recuerdo aquellas maravillosas acampadas, donde mi padre, estando en contacto con la naturaleza, se lo pasaba muy bien. A mi padre le gustaba muchísimo el contacto directo con la naturaleza. Estos momentos bailan continuamente en mi mente, con mucha nostalgia.
  • José Luis, ¿cómo definirías a tu padre?
  • Como un hombre que vivía en su mundo, un mundo muy rico en el arte y la cultura del Siglo XX y XXI. A la hora de trabajar, se documentaba mucho.
  • ¿Qué era lo más importante en la vida de tu padre?
  • Su familia, indudablemente, pero su trabajo era su gran pasión.
  • Recibió muchos premios y homenajes. Cuéntanos…
  • Sí. Mi padre recibió una gran cantidad de premios, pero él nunca le dio mayor importancia. Trabajaba como una gran necesidad interna, y el premio más gratificante para él era ver ese último cuadro terminado.
  • Tu padre ha tocado techo de reconocimiento artístico. ¿Cómo lo vivió?
  • Con mucha humildad. Nunca le dio demasiada importancia. Quiero resaltar que, en el extranjero se le reconoció mucho más que en España.
  • ¿Qué consejo repitió más?
  • Decía que las Musas, si te venían a visitar, era siempre estando trabajando. Lo del arte es sensibilidad, creatividad y técnica. Con todo esto, las Musas vuelven una y otra vez a visitarte.
  • Según su filosofía, ¿pinta más el cerebro, el ojo, o la mano que ejecuta la técnica…
  • Mi padre pintaba sobretodo con el alma.
  • ¿Qué convirtió al Luis Bermejo de pueblo, en el gran artista que fue?
  • Su constancia y su gran vocación, seguida de una gran determinación.
  • ¿Rompió muchos lienzos?
  • Pues no. Nunca rompió nada. Él, si no le gustaba como había quedado, lo volvía a pintar del revés, en la otra cara de la acuarela.
  • ¿Cómo se relajaba?
  • Le encantaban las reuniones con sus amigos de profesión. Le gustaba estar con ellos y charlar de cualquier cosa. También le relajaba cuidar su pequeño jardín, y luego se sentaba bajo un olivo a saborear el paisaje donde él percibía colores.
  • ¿Trabajaba escuchando música?
  • No, yo nunca le vi escuchando música. Él se ponía delante de un lienzo, primeramente realizaba un boceto, y luego lo remataba.
  • ¿Sois conscientes tú y tus hermanos del gran legado que ha dejado vuestro padre?
  • Sí, por supuesto. Todos nosotros estamos muy orgullosos, primero como persona; luego, por el gran artista que ha sido, es y seguirá siendo. Por el gran legado que marcó su vida artística-cultural.
  • ¿Cómo gestionáis ese gran legado?
  • En muchas ocasiones, con exposiciones que nos piden como esta de s’Agrícola. Nuestro padre fue muy político y nos dejó a cada uno de los hermanos, parte de su obra.
  • Su carrera artística fue muy fecunda. Trabajó en Francia, Inglaterra, Holanda, Estados Unidos, Japón,… ¿Le acompañabais en sus numerosos viajes?
  • No. Él viajaba varias veces al mes y nosotros éramos muy pequeños y debíamos ir al colegio.
  • En 1983 recibió el premio al Mejor Artista del Año en Nueva York. ¿Recuerdas cómo lo celebrasteis?
  • La verdad es que éramos demasiado pequeños y no lo recuerdo. De todas formas, no solía estar muy pendiente de premios. Vivió cara a su obra.
  • Luis Bermejo Rojo vivió en Mallorca durante más de 40 años. ¿Qué le aportaba la isla?
  • Pues mucha tranquilidad. Recuerdo que en un determinado árbol de Deià, le gustaba sentarse a su sombra y pintar.
  • ¿Cuántos cuadros podremos observar de este genio de la cultura en s’Agrícola? Esta exposición debe ser muy emotiva para vosotros, ¿no?
  • Sí, ya que para todos nosotros significa mantener su memoria viva su gran legado cultural. En la exposición habrá unos 18 cuadros y unos 10 cómics; dependerá del espacio. La última vez que pusimos su obra fue en la Fundació Barceló. Nos la pidieron.
  • ¿Deseas añadir algo más?
  • Quiero destacar su gran potencia creativa, su depurada técnica de la acuarela, que lo situó en uno de los primeros puestos a nivel europeo. Agradezco a la Associació Cultural s’Agrícola esta magnífica oportunidad expositiva, y también te agradezco a ti Ana, tu gran labor. Muchas gracias.
    Cabe señalar, que España no reconoce suficientemente el talento, y esa es una realidad incómoda, sobretodo para el arte y la cultura. Luis Bermejo se formó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y uno de sus primeros trabajos profesionales fue rotular las aventuras del guerrero del antifaz. En Madrid, trabajó con la editorial Rollán en las aventuras del F.B.I.. La colección se convirtió en un éxito, y con el tiempo, adquirió personalidad y se convirtió en referente para generaciones posteriores. Con la serie “Magaroquebrio 1956” y “Apache”, se adelantó en estética a lo que se veía durante la década en las revistas europeas, mercado italiano, entre otros. Ilustró para “Maga” series de cromos, introduciéndose en el mercado inglés, y adquirió gran popularidad en Estados Unidos.
    En España trabajó una serie de aventuras del “Capitán Trueno”. Finalmente, abandonó la historieta para dedicarse a la pintura.
    Fue uno de los dibujantes más influyentes. Trabajó al pastel, al óleo, la acuarela. Su obra recorre toda Europa y Estados Unidos, en éxito creciente. Su dominio del oficio le lleva a hacer incursiones en el grabado al agua fuerte, la ilustración, pequeñas esculturas en bronce etc., pero la acuarela fue su gran vehículo de expresión. Sus figuras, inspiradas en el clasismo, la figura en el impresionista dentro de un romanticismo, y otras disciplinas de un paisaje.
    Todo ese complejo antes mencionado es lo que le acredita como un artista completo. Un verdadero maestro.
    Será pues una exposición notable que seguro entusiasmará a todos los presentes. Buena ocasión para adquirir una obra y lucirla en la pared principal de su casa.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba