Deporte

Una Eurocopa de categoría

Tras un año de retraso a causa de la pandemia, podemos asegurar que la espera ha merecido la pena. La Eurocopa ha cumplido con creces las expectativas de los aficionados. Aunque no haya sido un campeonato con excesivas sorpresas, ha sido un torneo de infarto. Multitud de prórrogas, marcadores ajustados….se ha demostrado que esta Eurocopa ha sido una de las más igualadas e interesantes de la historia.

Si bien es cierto que no ha sido un torneo plagado de sorpresas, tampoco podemos obviar la trayectoria de las selecciones favoritas a esta Euro. Francia, eliminada en octavos de final, al igual que Portugal. Asimismo, Bélgica no pasó de cuartos. De hecho, la única selección que figuraba entre las favoritas y que no ha decepcionado ha sido Inglaterra, que estuvo a un paso de hacerse con el título por primera vez en su historia.

Se podría decir que esta Eurocopa ha sido una demostración más de lo igualado que está en la actualidad el fútbol profesional. Selecciones como Suiza, Austria, Ucrania o Dinamarca, todas ellas sin grandes nombres en su plantilla, han complicado mucho la vida a las selecciones más fuertes. De hecho, el conjunto danés ha sido para muchos su segunda selección en esta Euro, no solo por su fútbol alegre y vistoso, sino por sobreponerse con tanta entereza al susto de Eriksen en su primer partido en el torneo.

Quizás, la selección que mejor ha ejemplificado esa tensión, esa montaña rusa de emociones que nos ha regalado esta Eurocopa, ha sido nuestra propia selección. El comienzo no pudo ser más angustioso. El positivo de Busquets, el falso positivo de Diego Llorente, los primeros empates, las críticas desmedidas hacia Morata….todo un cúmulo de sensaciones y hechos que no invitaban al optimismo. De algún modo, la victoria contra Eslovaquia fue todo un balón de oxígeno para una selección que reclamaba algo más de confianza y cariño de parte de sus compatriotas, tan aficionados a la crítica fácil y sin fundamento.

Sin embargo, la primera fase no fue más que el comienzo de una Euro de locos para la Roja. De hecho, el partido contra Croacia posiblemente fue el encuentro que mejor ejemplificó la trayectoria de la selección española en la Eurocopa. Un equipo con un excelente toque de balón, al que le falta algo más de agresividad y fortuna en las dos áreas.

El encuentro contra Suiza fue algo más espeso, algo que en gran parte se debió a la increíble labor en defensa del equipo helvético, que imposibilitó a España crear su juego de una manera cómoda. Menos mal que apareció Unai Simón, otro que al igual que Morata, se redimió en los penaltis como un héroe de la Grecia clásica.

Y de este modo llegamos a las semis ante Italia, la misma selección que se proclamó campeona de Europa unos días después. Una selección que aunque no llegó entre las favoritas al torneo, demostró ser el combinado nacional más sólido y competitivo de toda la competición. El único partido en el que Italia se vio desbordada desde el inicio hasta el final, fue ante España.

Al final, la semifinal se resolvió en una tanda de penaltis. Quizás la forma menos justa de resolver un partido que ha acabado en tablas, pero eso no tuvo importancia, al menos para mí. Al fin y al cabo, después de varios años, nuestra selección ha vuelto a demostrar que está preparada para ganar otro título, y esa fue la lección más importante que nos dejó esta Eurocopa.

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