
«Habemus pactum», por Miquel Mas
Nunca es tarde… si la dicha es buena, como reza el refrán. Aunque creo que, a estas alturas de la competición, a Miquel Oliver deben importarle poco los refranes, sino que le salven el culo el resto de la temporada. Porque es políticamente imperdonable el ataque de cuernos que ha interpretado durante dos años, para que ahora, se decida a perdonarlos e intentar, a media legislatura, terminarla como tenía que haberla comenzado.
Manacor está hecho unos zorros, lo mires por donde lo mires, y costará mucho más el arreglarlo que el tiempo de que disponen para hacerlo, aunque solo sea para poner un poco de orden, estética y sentido común en la llamada capital del Llevant y resto del municipio, que también importa. Y esto, en gran medida, es obra de Miquel y su pandilla de ineptos. Pero no quiero que la palabra ineptos suene a peyorativo o incluso a insulto, no, sino a que nadie debería aceptar una función sin estar preparado para llevarla a cabo. Y si, a pesar de ello, uno se compromete, simplemente le aconsejaría, como ya hice una vez con un concejal que me confesó que no tenía ni puta idea de dónde se había metido: patea el pueblo y escucha a la gente, y en una lista vas apuntando las necesidades que de tu departamento tienen los vecinos y, en otra lista, las prioridades, y actúa en consecuencia. Por supuesto que necesitarás presupuesto para financiar tu gestión, porque un delegado sin presupuesto es una verdadera desgracia y un fracaso seguro. Si no puedes conseguir financiación renuncia al cargo, porque el dinero que a ti te van a dar por tu función te lo dará el pueblo para que lo sirvas, y porque el sueldo que más debe importarte hay que saberlo ganar en casa y no a costa del erario público.
Comprendo el enfado, o el desacuerdo, de la oposición con este pacto. No sería lógico lo contrario. En esta ocasión, como en todas, también prevalece la aritmética. Y, como se ha comprobado, una mayoría minoritaria resulta ineficaz. Y más si no se tienen otras conexiones supramunicipales o gubernamentales. Pero la función de la oposición no es menos importante, porque fiscaliza las actuaciones del equipo de gobierno. Y, de su saber hacer, puede surgir el próximo gobierno municipal. María Antonia Sansó puede seguir siendo una buena candidata a la alcaldía y está en condiciones de conseguirlo, lástima lo de VOX. De todas maneras algo se me escapa en cuanto a las preferencias de nuestro electorado, porque Manacor siempre se ha distinguido por ser un pueblo conservador dentro de la conservadora Mallorca, y sin embargo a mí me sorprende que estemos votando mayormente a una opción soberanista, que va de la mano con la izquierda independentista catalana y la izquierda abertzale vasca.
Con todo, no le arriendo las ganancias a Núria por el trabajo pendiente que le espera. Le han robado dos años de dedicación que se habrán acumulado a los que quedan de legislatura. De este “apagón” tampoco sabemos nada. Y digo que se los han robado porque 7 más 4 son 11, o sea, mayoría absoluta. Nada más simple y deseable en un resultado electoral y que durante este tiempo Miquel ha despreciado. Núria ha tenido suficientes tragaderas para aguantar, y esto, en un político es muy importante. Así que Amanda debería tenerlo en cuenta y, cuando pueda, llevársela con ella, es una currante -cosa que es de apreciar- y aquí no será nunca alcaldesa si ha de serlo con los votos de MÉS/Esquerra.
Sin embargo quiero decir una cosa: la Agrupación del PSOE de Manacor adolece de un pecado original. A raíz del enfrentamiento entre Félix Pons y el entonces líder local, se produjo una ruptura y la Agrupación fue ofrecida a otros interesados que aceptaron. El mal al que me refiero es que se hizo cargo del Partido un clan familiar bastante avinagrado que lo administró a su forma y gusto. Entre sus logros hay que mencionar un único alcalde conseguido por obra y gracia del primer tránsfuga habido en nuestra ciudad. Con estas premisas, es normal que se fuera creando cierto descontento entre simpatizantes, discrepantes o decepcionados, cuyos votos han ido vagando por los rincones durante años, que van a ser muy difíciles de recuperar o que se han perdido definitivamente. No obstante, todos los partidos tienen un suelo electoral, también el PSIB-PSOE en Manacor, y creo que todavía debe estar por encima de sus cifras actuales.







