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Caso abierto en Cala Varques (3ª parte): El dossier del vecino de Can Fresquet, Bartomeu Mestre ‘Balutxo’

La trama continúa y, en esta edición, nos abrimos paso con nuevas versiones hasta ahora desconocidas. “Manacor Comarcal” contactó con el vecino de la finca de Can Fresquet, Bartomeu Mestre ‘Balutxo’, y no dudó en aportarnos un dossier clave e inédito que entregó él mismo en persona a la delegada de Urbanismo, Núria Hinojosa y al batle de Manacor Miquel Oliver, hace menos de un año, sin obtener respuesta ni interés por parte de las autoridades políticas. En la presente edición, intentaremos desmenuzar la primera parte del documento en cuestión y dar luz a las posibles alternativas que confrontan con la realidad hasta ahora contada. ¿Por qué han catalogado de uso público el camino que llega hasta Cala Falcó? ¿Cuál es el camino histórico que nos lleva hasta Cala Varques? ¿Especulación urbanística? ¿Corrupción y maniobras políticas? Comenzamos.

La senda de una historia lejana

Nos remontamos en el tiempo y, cronológicamente, se descubre que en el año 2000 A.C., los primeros pobladores de la isla se establecen en Cala Varques, concretamente en la Cova del Moro. El tiempo avanza y Cala Varques no es noticia hasta el siglo XII cuando se construye el castillo de Son Fortesa. Una gran finca que gobierna a lo largo de la Edad Media y que vive diversos episodios de asaltos piratas en múltiples desembarcos en Cala Varques. Hasta aquí, un pequeño corte. En 1897 Cala Varques recobra el interés de Manacor y, en la Gran Fira Agrícola, se abre al público la cova del Pirata y del Pont. Diez años después, se empieza a comentar en los textos de ‘La Aurora’ las excursiones que se realizaban en carro desde la posesión de Son Fortesa hasta el mar. Dos años después, en 1909, el propietario de Son Fortesa cierra las cuevas al público y, en protesta al Ajutament, segrega sus tierras y las vende. En ese momento empiezan a aparecer personajes relevantes en la historia. En 1926, Josep Cassassayas compra una de las segregaciones y la finca toma el nombre de Can Fresquet, nombre de la confitería del nuevo propietario, indicándose ya en la escritura el uso público del Camí de Cala Varques.
Doce años pasaron hasta que, en 1938, Bartomeu Mestre Bennàsser y Maria Mestre Gelabert comprasen la finca de Can Fresquet. Así pues, el día 19 de abril de 1955, firman los propietarios ante notario la escritura que dividirá los terrenos en tres partes, una para cada hijo, con la obligación de dar paso a las tres parcelas por un camino que tendrá que construirse desde el sur y con un ancho de 5 metros. Estas son las condiciones que los progenitores sellan en vida antes de repartir la herencia. La fotografía aérea del año 56 muestra la inexistencia de una senda que una el camino de Cala Varques con la finca de Can Fresquet. Empecemos a nombrar a los protagonistas. En 1976, los herederos de la finca de Can Fresquet aceptan el legado y cumplen con el encargo condicional: realizar una senda de paso entre parcelas iniciada desde el sur. Este camino se lleva a cabo por encargo de los hermanos Mestre Sureda y se finaliza en 1979, conectando, desde el Camí de Cala Varques, las tres parcelas heredadas hasta Cala Romàntica (el confín de la inmensa finca). De este modo, en las fotografías aéreas referentes a 1984 y 1989, ya observamos como el camino que une las parcelas está realizado y la finca parcelada se une en un eje que va desde Cala Romàntica hasta el Camino de Cala Varques.

Imagen aerea año 1956-57 Cala Varques y Cala Falcó

La senda de una historia reciente

En el año 1985 se inicia el conflicto vecinal. El propietario de la finca de Sa Talaia, tierras adheridas a la playa de Cala Varques, cierra el acceso que hasta el momento había sido usado a modo de acceso hasta el mar y se inicia una especulación parcelaria. Los vecinos de Sa Talaia empiezan a dirigir la mirada hacia al camino de Can Fresquet, que hacía escasos 6 años que estaba conectado al Camí de Cala Varques. Un año después, cuando se presenta el Pla General, los hermanos Mestre Sureda observan que media finca puede pasar a ser urbanizable y alegan la situación. A continuación, partidos políticos del momento (PSOE, CDI y PSM), exhiben un comunicado dejando claro que el camino de Can Fresquet es privado y no se corresponde con el de Cala Varques.
En 1987 entra Tomeu Ferrer (CDI) como delegado de Urbanismo e inicia los trámites de expropiación del camino de Cala Varques. La primera piedra. El mismo año, y de forma paralela, el Ajuntament de Manacor recibe un proyecto de segregación parcelaria que cubre una zona de 15.000 metros cuadrados y se compone de 25 parcelas. Al cabo de un año, el expediente de expropiación se pierde y pocos meses después se realiza un acto político frente al camino de Cala Varques para determinar el camino. Todo parece determinar que harán abrir el camino hasta la playa, pero paralelamente se presenta un proyecto en el Ajuntament de macro urbanización. Entre vaivenes constantes. En 1989, Club de Llevant S.A., actuales propietarios de las fincas de Cala Varques, compran los terrenos y se reúnen con el Ajuntament para decidir el precio de la expropiación del camino, y el BOCAIB publica la expropiación. Desde entonces, todo parece permanecer en silencio durante años, sin tramitarse el expediente que se suponía mantenerse en curso, mientras la prensa anunciaba la remota pérdida del expediente en 1993.
Hasta aquí la primera parte extraída del documento realizado por Bartomeu Mestre ‘Balutxo’, propietario de una de las parcelas de la finca de Can Fresquet.


En la siguiente edición continuaremos descubriendo las maniobras políticas, la especulación urbanística y el conflicto por oficializar el verdadero camino de Cala Varques. Del 2000 en adelante queda aún mucho por detallar y, por el momento, seguimos abriendo frentes y dando luz a una historia que aún tiene mucho por contar.

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