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Aquellos juguetes de antaño portados por los Reyes Magos, en el «Museu de sa Jugueta»

La llegada de los Reyes Magos de Oriente, inevitablemente transportan a la niñez a aquellas personas pertenecientes a las generaciones de las primeras décadas del pasado siglo XX. Unos niños y niñas que esperaban impacientes la llegada de los, entonces invisibles Reyes, que durante la noche del día seis de enero depositarían en sus ventanas aquellos ilusionantes juguetes que les habían pedido en sus cartas. Que se hicieran o no realidad sus sueños, todas sus peticiones, dependería del poder adquisitivo de sus padres.
Se trataba de juguetes tan simples o sencillos como un caballito de cartón para ellos o de una muñeca con cara de porcelana para ellas. De un camión de madera tirado por un cordel, o de una cocinita y sus utensilios. De una colección de doce soldaditos de plomo o un tren eléctrico -oh maravilla!- que se deslizaba sobre una interminable vía sin estaciones. Juguetes que llenarían horas y más horas de un indescriptible placer a aquellos pequeños seres mientras durara su inocencia infantil. O hasta que alguien más mayor les descubriera la realidad con aquella popular cancioncilla: Els Reis han passat, són els pares d’amagat (los Reyes han pasado, son los padres a escondidas).
Aquellos juguetes de antaño, afortunadamente, todavía hoy pueden transportar a su fascinante niñez a aquellas generaciones de los años cuarenta y cincuenta, gracias a la iniciativa de personas o entidades que los han coleccionado para exponerlos a disposición de la vista del público en general en sus respectivos museos. Museos del juguete que pueden visitarse en diversas cuidades españolas. Y tambien en Palma.

En sa Pobla

El Museu de Can Planes de sa Pobla, albergó en una de sus salas el Museu de sa Jugueta, desde el año 1998 hasta el verano de 2012, en que el Ajuntament pobler decidió rescindir el contrato con Toni Roig Clar, propietario de la mayoría de juguetes que se exponian. El Ajuntament pobler pagaba a Roig la cantidad de 14.000 euros anuales, que posteriormente se rebajaron a 10.000, hasta que las arcas municipals pudieron suportar aquella partida presupuestaria.
El museo mostraba una amplia colección de piezas, entre material escolar y objetos relacionados con la infancia, con una cronologia que abrazaba desde finales del siglo XIX, hasta los años 60, momento en que se generalizó el plástico como material básico para la construcción de juguetes. El fondo, como queda dicho, procedía del coleccionista Antoni Roig (“Ton Boig”), además de constantes donaciones que lo enriquecían.
La mayoría de juguetes estaban situados en vitrinas agrupadas según el tipo de juego que ofrecían. Así, se podían contemplar juguetes tan diversos como una simple peonza, soldados en miniatura, juguetes de playa, triciclos, instrumentos musicales, juegos de bolas, muñecas, coches y cocinas en miniatura, juegos de mesa, máquinas proyectoras de cine como el zoòtrop, o casas de muñecas en miniatura que dejaban ver como eran las casas de la época, máscaras y un largo etcétera.
El Museu de sa Jugueta de sa Pobla acogía visitas interactivas y guiadas para los escolares, además de realizarse talleres relacionados con el tema en las aulas habilitadas en el mismo edificio, una casa señorial de finales del siglo XIX, que además albergaba y sigue albergando el Museu d’Art Contemporani y el Museu de Sant Antoni i el Dimoni.

Museu de sa jugueta Ton Boig

Todos los juguetes que se alojaron y fueron visitados durante 14 años en el Museu de sa Jugueta de sa Pobla, y muchos más, pueden contemplarse ahora en el número 7 de la calle Campana de Platja de Palma, donde se encuentra el Museu de la Jugueta, considerado como uno de los mejores de España por la cantidad de juguetes que integran su exposición, como por la calidad y orginal y cuidada presentación.
Antonio Roig Clar, comenzó la “Colección Ton Boig Clar” en el año 1975 en Barcelona cuando cursaba sus estudios universitarios de Bellas Artes y Magisterio. Desde aquel momento ha seguido adquiriendo piezas y recogiendo donaciones de particulares, hasta llegar a reunir siete mil piezas de todo tipo de juguetes de todo el mundo. En el museo, se puede contemplar una selección de unas tres mil piezas, las más representativas de su colección.
En las amplias salas del museo pueden verse juguetes de diversas temáticas, como muñecas, teatres, mecanos, Caballos de cartón. Juguetes fabricados con los materiales más diversos, como madera, hojalata, celuloide o cartón y también con diferentes sistemas de funcionamiento, como cuerda, pilas, electricidad o alcohol. Y juguetes artesanales, tradicionales e industriales, datados desde el siglo XIX hasta la actualidad.

Reyes y Papá Noel

Con la llegada de las cabalgatas en las distintas ciudades y pueblos de Mallorca -la primera desfiló en Palma en el año 1921- aquellos Reyes Magos invisibles y solo presentes en la imaginación de los pequeños, se tornaron en personajes humanos y cercanos a los niños y niñas que conformaron las generaciones de las últimas décadas del pasado siglo XX. Aquellos primitivos juguetes de madera, hojalata o cartón, fueron arrinconados por los fabricantes con más modernos materiales y dotados de nuevas tecnologías mecánicas, eléctricas y virtuales.
Los Reyes Magos, llegados del lejano Oriente la noche del 5 al 6 de Enero, todavía portadores de regalos e ilusiones, compiten ahora en su cometido de hacer realidad los sueños y las ilusiones de los niños, con el más tempranero Papá Noel, que se adelanta a entrar por las chimeneas o se encarama hacia los balcones la noche del 24 de diciembre. Así, los niños de ahora aventajan a sus antecesores -padres y abuelos- disfrutando de dos noches mágicas e ilusionantes.

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