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“Hay un gran consenso a la hora de poner límites a nuestro modelo turístico, pero apenas se ven pasos reales que aborden esta problemática”
La crisis de Ceuta, el balance de la temporada turística o el acceso a la vivienda son algunos de los muchos temas que recorre esta entrevista con el secretario general de UGT Baleares, Pedro Homar. Nueve meses después nos volvemos a encontrar con nuestro entrevistado, aprovechando el inicio del curso político, para repasar los grandes temas que han ido apareciendo estos meses, al tiempo que se actualizan declaraciones de temas que nos acompañan desde hace años. Con un tono tan afable como reivindicativo, Pedro Homar pone sobre la mesa las grandes preocupaciones de UGT Baleares, que también son las de los ciudadanos de la comarca y del conjunto de las Islas.
- En nuestro anterior encuentro, cerraste la entrevista aludiendo a la necesidad de seguir trabajando en la red de acogida para migrantes. Después de un verano marcado por la crisis de Ceuta, ¿cómo has vivido estos hechos y qué conclusión sacas de ellos?
- Me gustaría destacar que lo que pasó en Ceuta no ha sido un fenómeno migratorio corriente. Emigrantes siempre ha habido, y siempre con el mismo objetivo: buscar una vida mejor. Lo de Ceuta es otra cosa, es una maniobra siniestra, en la que Marruecos o no se sabe qué fuerzas han enviado una masa humana para enfrentarse a una situación de estrés máximo e incluso de muerte. Es decir, no hemos visto el típico fenómeno migratorio, hemos visto un acto de manipulación dirigido hacia personas desesperadas que han actuado como un elemento más de presión en una guerra híbrida. Con todo esto quiero decir que aunque el pueblo ceutí está asumiendo una situación estresante, tampoco podemos olvidar que miles de personas, muchas de ellas menores, viven en una situación de completo desamparo.
- Con el comienzo del nuevo curso escolar, vuestro sindicato a vuelto a reclamar el pago del 100% de la paga extra a los docentes de Baleares. ¿Sois optimistas de cara a que esta petición se cumpla, después de varios años a la espera?
- Veremos si se dan las circunstancias, pero para nosotros, como comprenderás, es una petición importante. Además, ten en cuenta que esto no solo afecta a los docentes, sino a todos los funcionarios. Llevamos varios años con muy pocos avances al respecto, y esto no puede seguir así de forma indefinida.
- ¿Cuánto preocupa la problemática de la vivienda en UGT Baleares?
- Nos preocupa mucho. Es más, te diría que no solo es una preocupación, sino que debería ser la gran prioridad sobre la que deberían moverse el resto de asuntos. El altísimo precio de la vivienda es un obstáculo enorme para los jóvenes pero también para los no tan jóvenes, y eso es un problema muy grave, ya que la vivienda es el sustento más elemental sobre el que construir un proyecto de vida. Por otra parte, se está viendo que de poco sirve negociar convenios si no se regula el precio de la vivienda. Además, si los salarios de la gran mayoría de los trabajadores siguen sin adaptarse a este nuevo contexto, esto dificulta aún más el alquiler o la compra de una vivienda.
- De hecho, ya habéis alertado de los miles y miles de trabajadores que renuncian a un trabajo en las Islas por este problema…
- Exacto, estamos ante un problema cada vez más generalizado, y Baleares es un gran ejemplo de ello. Los propios empresarios se quejan cada vez más de la falta de mano de obra cualificada. Creo que todo el mundo es consciente del problema, es un auténtico clamor social pero también político, y sin embargo, apenas se producen avances al respecto. Por otra parte, creo que la emergencia habitacional se ha ido recrudeciendo, entre otras cosas, por una perspectiva política poco ambiciosa y por ese miedo a intervenir directamente en el mercado de la vivienda. Dicho esto, también es evidente que ayudaría un Pacto de Estado por la vivienda, así como que los gobiernos autonómicos asumieran de la manera que toca sus competencias en vivienda. Cuesta entender como en un problema tan evidente no se actúa con más contundencia, porque al final, ¿a quién beneficia todo esto, más allá de los fondos de inversión?
- Los datos de la EPA (Encuesta de Población Activa) siempre se comentan mucho, pero quizá no muestran del todo la realidad económica de muchos trabajadores…
- Así es. Los datos de la EPA nos muestran una serie de datos que no se pueden rebatir, porque son objetivos. Aun así, como ese estudio cuantitativo no se completa con un estudio cualitativo, todo hace pensar que Baleares y el conjunto del país vive en una suerte de prosperidad económica que no es real. Hay que tener en cuenta que hay muchas personas que tienen problemas para acceder a una vivienda, que tienen dificultades para llegar a fin de mes, o que hacen mil y una cuentas para hacer la lista de la compra. Por tanto, es cierto que ahora estamos en un mercado laboral más dinámico, más expansivo que hace diez años, pero eso no quita que la realidad económica del día a día sea muy complicada para mucha gente.
- ¿Qué balance haces de la temporada turística de 2026?
- Todo apunta a que ha sido una temporada turística similar a la de los últimos años, y no hablo solo desde el punto de vista de los datos, sino también de las políticas del Govern. Aunque el Govern hable de contención o del Pacte de Sostenibilitat, la realidad es que no se toman medidas concretas para limitar ese turismo masivo. Lo hemos visto en las manifestaciones de este verano, que han mostrado el hartazgo de una parte importante de las Illes ante el actual modelo turístico. Es curioso todo lo que rodea a este asunto, porque da la impresión de que hay un gran consenso a la hora de poner límites a nuestro modelo turístico, pero apenas se ven pasos reales que aborden esta problemática.
- Este verano se han repetido numerosas noticias de trabajadores al límite por el calor. ¿Se están implementando suficientes medidas para luchar contra esto?
- No, absolutamente no. Para nosotros este tema es muy importante, y más en los últimos años, en los que el cambio climático está más presente. Existe una normativa desde hace tiempo que se encarga de vigilar este asunto, pero el problema es que faltan inspectores que vigilen la salud de los trabajadores. Con esto quiero decir que esta normativa no se cumple en la mayoría de los casos, y más si hablamos del sector de la hostelería o de la construcción. Por eso nosotros reclamamos más inspectores, sobre todo para estos meses críticos del verano. De esta manera, si detectan algo, que se corrija al instante, y si no se puede corregir enseguida, buscar la manera de que ese problema no se repita al año siguiente.
- ¿Hay optimismo en UGT Baleares respecto a la negociación del plus de insularidad para las Islas?
- Por el momento estamos satisfechos con lo que se ha avanzado estos meses, aunque aún queda mucho por hacer. Para UGT, la indemnización por residencia es una reivindicación histórica que se centra sobre todo en la administración general del Estado. Ten en cuenta que aquí, en Baleares, hay grandes dificultades para cubrir las vacantes de este sector, ya que los salarios del Estado son los mismos en toda España, y eso para un funcionario que trabaja en Baleares es insuficiente, ya que aquí el coste de la vida es muy alto. Esto afecta a todas las islas, y más especialmente a las más pequeñas, de ahí que estemos trabajando para adecuar esa indemnización de residencia a los mismos estándares que existen para los funcionarios que trabajan en las Islas Canarias. Por tanto, estamos trabajando en ello, al tiempo que no olvidamos que nuestro propósito es hacer este derecho extensible al resto de sectores, también en el sector privado.
- ¿El registro de horario digital llegará antes de que termine este año?
- Veremos, es una buena pregunta. Desde el punto de vista de UGT Baleares, el registro de horario digital debería llegar cuanto antes, ya que es primordial a la hora de pagar y recompensar las horas extras de los trabajadores. Nosotros esperamos que el actual Gobierno lo saque adelante en los próximos meses, porque si luego hay un cambio de Gobierno, todos tenemos claro que la derecha no tiene entre sus prioridades aprobar esta iniciativa.
- ¿Qué asuntos debería priorizar el Govern y el Gobierno estatal en esta recta final de legislatura?
- Hay muchos, pero permíteme que vuelva al inicio de la entrevista. La vivienda es el gran tema que deberían priorizar ambos Ejecutivos. Así como está configurado el estado autonómico, donde la mayoría de las competencias están descentralizadas, como sucede con la vivienda, el Govern tiene un gran margen de maniobra para poner soluciones al respecto. Aun así, desde el Gobierno central también se pueden articular muchas medidas marco que ayuden a implementar políticas que faciliten el acceso a la vivienda. Por otra parte, para nosotros es una prioridad absoluta un Pacto de Estado por la vivienda, que sitúe esta problemática en el centro de la agenda política. Estamos ante un problema tan evidente que ni siquiera haría falta que nosotros insistiéramos tanto, pero hay que hacerlo. La vivienda tiene que ser un derecho y no un bien de consumo, que no hace más que alejar a las clases medias de un bien que es esencial para su proyecto de vida.








