Actualidad

El aceite de girasol se acaba, la gasolina se dispara,…

Una guerra no son tan solo muertes y armas. Hay heridos, refugiados, arruinados, destrozados, mutilados y, como no, una economía zarandeada que empieza a dar coletazos con la intención de aguantar la embestida y no venirse abajo. El ciudadano de a pie, de Manacor mismo, por poner un ejemplo cercano, deberá hacer lo mismo. No nos queda otra. Con la consecuente caída de la producción cerealística y de consumo alimenticio de Ucrania, el litro de aceite de girasol entra en corralito o cartilla de abastecimiento. Cinco litros por persona, no más. Seamos solidarios, no repitamos el histórico y ridículo abastecimiento de ‘papel de váter’ tras el anuncio del confinamiento.
En los principales supermercados de la localidad, el aceite de girasol ya ha sido vendido y adjudicado y, sin apenas suministros, las pequeñas tiendas o colmados de la zona son el último reducto que va terminando existencias diariamente. ¿Los más preocupados? El sector hostelero, que ve complicada la gestión económica a la hora de sustituir el aceite de girasol por el de oliva, elemento clave para cualquier cocinado. Debido a la diferencia exponencial de precio, el sector se encuentra tambaleando viendo como cada día el precio del aceite de girasol sigue subiendo, mientras se espera alcanzar en pocas semanas el precio de la oliva.
Del barril de petróleo lo mismo. Hasta el cuello y marchando a pie. La gasolina y el gasoil se disparan está última semana batiendo cifras récord diariamente, alcanzando hoy los 116€ el barril según las cifras de la OPEP. Un descarnado ascenso de precios en escalada constante que aun parece lejos de poder tocar techo. En marzo de 2012 se registró el último pico del precio del barril de petróleo que alcanzó los 93€ y, en abril de 2020 llegó a caer hasta los 12€ el barril. Cifras muy lejanas a la actualidad no acontecieron hace apenas dos años y, mientras tanto, la población recurre a las gasolineras ‘low cost’ para paliar el incremento constante y frenar el desfalco que el bolsillo de todos empieza a notar.

El aceite de girasol, a cuentagotas y carísimo

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba