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Entrevista a Joan Gomila, ahora ya ex-Concejal del Ajuntament de Manacor: “No me gustaría ver como estaría hoy Porto Cristo si AIPC no existiera”

Antoni Sureda P.

Durante estos últimos quince años, el hasta el lunes 9 de noviembre portavoz del Grupo Municipal AIPC/SyS y farmacéutico de profesión Joan Gomila Capó, fue en muchas ocasiones un líder político clave en la composición del Equipo de Gobierno del Ajuntament de Manacor. No en vano se presentó en cuatro ocasiones como candidato a la Alcaldía por AIPC en los años 2008 y 2011, continuando igualmente como candidato al mismo cargo por la coalición AIPC/SyS en las convocatorias electorales de los años 2015 y 2019. Fiel a su convicción de representante de un grupo independiente que por encima de planteamientos ideológicos, tenía por objetivo la defensa de los intereses de Porto Cristo, pactó tanto con el centro izquierda como con el Partido Popular, respetando siempre los pactos firmados. Gomila hizo visible las carencias de todo orden que eran de sobras visibles en la localidad porteña, que hasta entonces poco más o menos era simplemente considerada como lugar en donde pasar las vacaciones veraniegas para los habitantes de Manacor.

– Joan, has dejado tu cargo de Regidor del Ajuntament de Manacor… ¿Por qué esta dimisión?

– Porque no hay nada que sea “in eternum”. Claro que ahora, en que vemos que en las elecciones de Estados Unidos, un hombre de 78 años gana las elecciones Presidenciales… “Punyeta món!”, podría pensar que todavía me quedaban muchos años para continuar en la política. Precisamente muchos amigos y conocidos me han hecho estos días alguna reflexión semejante. Pero, aunque no me sienta viejo ni mucho menos, son prácticamente 15 años de estar en primera línea de la política local, con trece años en el Gobierno Municipal y casi dos años en la oposición, si contamos el periodo actual y los 144 días del pasado mandato en que fue titular de la Alcaldía el actual Alcalde Miquel Oliver. A todo ello quiero añadir que ya cuando me presenté a las últimas elecciones, dejé bien claro a mis compañeros y compañeras que para mi serían las últimas porque ya era la cuarta vez. Creo que es bueno que los partidos cambien sus candidatos cada cierto número de años, porque de lo contrario, solo el simple comentario de la gente respecto a que siempre son los mismos, puede llegar a resultar contraproducente.

– Entiendo tu razonamiento, pero discrepo de esta regla. Los grandes partidos de los países democráticos, la mayoría de ellos tienen líderes de amplia experiencia política. En España en cambio quemamos al personal en un “tres i no res”. No niego que la renovación sea buena y necesaria, pero no creo con la presencia de novatos sin experiencia al frente de las instituciones.

– En esta cuestión no te voy a negar que a los partidos pequeños como el nuestro les es más difícil encontrar candidatos. No sobran las personas mínimamente preparadas dispuestas a dedicar la mayor parte de su tiempo a los asuntos públicos, dejando más de medio aparcados los suyos propios, tal como ocurre en los grandes partidos. En los pequeños partidos tampoco tenemos la facilidad de ascender a otras responsabilidades, y de todas maneras 14 años y 8 meses en una misma institución, son muchos años. Si por añadidura tu experiencia adquirida parece que no cuenta para nada para los nuevos gestores, a veces es mejor hacerse a un lado. Durante estos últimos 15 meses el nuevo Concejal delegado de la zona de la costa no ha tenido a bien consultarme nada, ni comentar ninguna cuestión conmigo, pese a haber continuado como Presidente de la Junta de Distrito de Porto Cristo, organismo creado por el propio Ajuntament, al que ignoran y tienen completamente abandonado. Me pesa tener que decir lo que voy a decir, pero esta gente que ahora gobierna ha tenido muy poca sensibilidad democrática.

– ¿Debemos entender que por estos motivos tu intención es desligarte totalmente de la política?

– No. Si fuera así tampoco lo diría públicamente, porque seguramente estarían contentos por ello. Mi intención es continuar colaborando con mi partido, porque esa experiencia de la que hemos hablado puede ser válida, pienso continuar a su lado ya sea en la Junta de Distrito o en las periódicas reuniones del grupo. Mi marcha estaba anunciada, pero sí es verdad que estas circunstancias me han invitado a acelerar mi salida que tenía previsto que fuese a mitad del mandato electoral y formando parte del Gobierno Municipal para poder ceder el testigo de la gestión a la persona que va a sustituirme. Así y todo, quiero aclarar que no dudo de la legitimidad de los nuevos responsables municipales. Nosotros simplemente no estamos en el grupo de Gobierno Municipal. Nada que objetar, pero no nos gusta que ninguneen a la Junta de Distrito.

– ¿Cómo quedará ahora la junta de Distrito de Porto Cristo?

– Este lunes mismo dejo de ser Presidente de la Junta, por el motivo de haber dejado de ser miembro del Consistorio, e inicialmente la idea es que se convoque una votación, en la que salvo imponderables sea Antònia Llodrà la elegida como Presidenta, mientras que Júlia Acosta espero que sea elegida Vicepresidenta, dado que por reglamento de cuando su constitución, nosotros tenemos más votos en dicha Junta que el resto de los demás partidos juntos. Por lo que a mi respecta, tenemos previsto que continúe en la junta como vocal.

– En otro orden de cosas, te su pongo muy consciente de que tu paso por la política y por lo que respecta a Porto Cristo ha significado un antes y un después.

– Más que mi paso por la política, el antes y el después para Porto Cristo lo ha marcado la entrada en escena de AIPC… No me gustaría ver como estaría hoy Porto Cristo si AIPC no existiera. No hay que olvidar que en estos momentos tenemos algunas zonas de la costa de nuestro término municipal dejadas de la mano de Dios. Nuestra entrada en el Ajuntament propició que algunas zonas hayan mejorado tanto en sus servicios como en su aspecto, gracias a una racional y más justa mejor distribución de los recursos. La administración de los recursos económicos municipales tiene que programarse teniendo en cuenta un equilibrio y las necesidades de todos los centros de población que formamos parte del municipio. Es lo mismo que pasa en relación de España y Catalunya… Si no hay un equilibrio, las cosas se rompen. Tampoco es cuestión que todos los recursos para una posible inversión vayan destinados a Porto Cristo. Nosotros siempre hemos intentado evitarlo y dentro los presupuestos anuales nos hemos limitado a exigir la pequeña cuota que entendimos que nos correspondía, sin olvidar nunca los intereses generales del municipio de Manacor.

– Debo suponer que teniendo en cuenta que en Porto Cristo viven alrededor de unos 8.000 habitantes…

– En Porto Cristo vive en invierno un 20% de la población del municipio de Manacor y en base a ello es correcto que un año tengamos un 18% del presupuesto de inversiones y al otro si viene al caso un 22%, lo que no es aceptable es que un año sí y otro también se nos limite a un 4 o un 5% del presupuesto municipal. Lo que no sería lógico es que nosotros exigiéramos un 60% del presupuesto de inversiones de todo el municipio. Incluso se han dado casos en que tanto Manacor como Porto Cristo, hemos considerado que debíamos destinar cantidades muy por encima del tanto por ciento de representación en otros centros de población de la costa, que por el momento continúan sir ser recepcionadas por el Ajuntament. Así por ejemplo, en aquel Plan España de la época de Zapatero, tanto Porto Cristo como Manacor, reducimos nuestra cuota de representación para favorecer a otros núcleos necesitados de mejoras en sus equipamientos, como Son Macià, s’Illot, Cala Anguila y Cala Mendia.

– Las zonas turísticas traen recursos a los municipios, pero también son un problema porque sus habitantes de derecho son muy pocos comparados con los servicios por atender. El primer causante de los desequilibrios es el propio Estado con sus reglas de distribución de recursos… ¿Crees necesario buscar otras reglas para la redistribución de los recursos generados?

– Por supuesto que sí. Tenemos incluso un ejemplo difícil de mejorar como es el caso de Cales de Mallorca, que salvo en años como el presente genera sus buenos recursos en verano, recursos que inciden poco en la Administración Municipal porque su población de derecho empadronado en el lugar es mínima. Ese fenómeno también lo tenemos en Cala Anguila, Cala Mendia y s’Estany d’en Mas. Por este motivo se generan unos gastos de mantenimiento al Consistorio, mientras que las ganancias generadas por el turismo salvo los impuestos sobre inmuebles y algunas tasas, no revierten en porcentaje alguno a la Administración Municipal. Para los Ayuntamientos con zonas Turísticas como las que existen en el término municipal de Manacor, el mantenimiento del estado de vías, aceras y el mobiliario urbano, así como la vigilancia policial, o destaca por su carencia o resulta caro de mantener.

(En próximos días, publicaremos la segunda parte de esta entrevista, también muy interesante)

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