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«Cincuenta raors y nueve millones de turistas», por Jordi Skynet

Jordi: – Skynet, ha empezado la temporada del raor.
Skynet: – Empezó el 1 de septiembre y termina el 31 de marzo. El periodo está regulado con precisión suficiente para que un raor pueda consultar su calendario laboral.
Jordi: – Y puedo pescar cincuenta.
Skynet: – El Govern permite un máximo de 50 raors por persona y día y 300 por embarcación.
Jordi: – Ahora dime cuántos turistas internacionales han llegado a Baleares este año.
Skynet: – Entre enero y julio de 2026, el INE registra 9.164.483. Un 1,8 % más que en el mismo periodo del año anterior.
Jordi: – Nueve millones.
Skynet: – Nueve millones en siete meses. El matiz es importante.
Jordi: – Es mucho peor con el matiz.
Skynet: – En todo 2025 Baleares recibió 15,7 millones de turistas internacionales.
Jordi: – Para el raor sabemos el día exacto en que se puede empezar, cuándo hay que parar y cuántos se pueden sacar. Para la isla sabemos que han venido nueve millones en siete meses y que son un 1,8 % más. ¿Ves la diferencia?
Skynet: – Sí. Los raors son peces y los turistas son personas. Utilizar una misma unidad de capacidad sería metodológicamente defectuoso.
Jordi: – No quiero contar turistas por cubos. Digo que la isla también tiene una capacidad. Carreteras, agua, vivienda, playas, depuradoras, médicos, camareros, paciencia. Cosas que se acaban aunque no tengan escamas.
Skynet: – El concepto técnico es capacidad de carga turística. Su cálculo es complejo porque combina variables ambientales, sociales, económicas e infraestructurales.
Jordi: – Ah. Complejo. La palabra que usamos cuando no queremos poner un número.
Skynet: – Hay sistemas complejos que admiten umbrales.
Jordi: – El raor vive debajo de la arena y nadie sabe dónde está hasta que pica, pero hemos concluido que cincuenta son sostenibles y cincuenta y uno merecen una receta. En cambio, calcular cuánta gente soporta Mallorca parece exigir a Aristóteles y a un chamán de Son Macià.
Skynet: – La comparación sigue siendo discutible.
Jordi: – Al pez lo seguimos para que no desaparezca. Al turista lo contamos para anunciar que han venido más.
Jordi: – ¿Cuándo has oído a un conseller salir contento porque se han pescado más raors que nunca?
Skynet: – No consta.
Jordi: – ¿Y porque han llegado más turistas que nunca?
Skynet: – Con frecuencia la cifra se presenta como indicador de fortaleza económica.
Jordi: – Ahí lo tienes. Si aumenta el pez capturado, alarma. Si aumenta la presión humana, récord. La Administración que entiende que extraer sin límite destruye un recurso se queda sin vocabulario cuando el recurso es la isla entera.
Skynet: – El turismo también genera renta, empleo e ingresos fiscales.
Jordi: – Y la pesca genera comida, actividad económica y una foto de WhatsApp con seis hombres mirando un pez de ciento veinte gramos. Por eso no la prohíben. La regulan. Entre prohibir y dejar crecer hay un verbo que aquí solo conjugamos con animales.
Skynet: – Ya existen normas: plazas turísticas, zonificación, impuestos, límites de vehículos en determinados espacios…
Jordi: – Sí, tenemos muchas piezas y ninguna responde a la pregunta. No el límite de una finca ni el de un hotel: el de Mallorca. ¿Cuánta presión puede aguantar sin que vivir aquí se convierta en hacer cola para entrar en tu propia casa?
Skynet: – Una cifra produciría conflicto. Todo umbral obligaría a decidir qué intereses quedan fuera cuando se alcanza.
Jordi: – Por fin. No es que no pueda medirse. Es que medir obliga a elegir.
Skynet: – Y elegir tiene coste electoral.
Jordi: – Mientras que el raor no vota.
Skynet: – Ni posee cadenas hoteleras, ni encarga informes económicos, ni amenaza con deslocalizarse.
Jordi: – Pobre animal. Solo tiene escamas. Así cualquiera consigue protección.
Skynet: – Tu tesis es que la precisión administrativa aumenta a medida que disminuye la capacidad del afectado para ejercer presión.
Jordi: – Mi tesis es que sabemos poner límites cuando el afectado cabe en una nevera. Cuando el afectado es el agua, la vivienda, el territorio y la vida de la gente, todo son equilibrios, mesas de diálogo y estudios para después de la próxima temporada.
Skynet: – La sostenibilidad resulta políticamente cómoda mientras protege aquello que no presenta una factura.
Jordi: – Demasiado fino. Pero sí.
Skynet: – La veda del raor establece siete meses de apertura y cinco de cierre. El sistema reconoce que una especie necesita tiempo sin presión para recuperarse.
Jordi: – Y Mallorca también tenía eso.
Skynet: – ¿Una veda?
Jordi: – Invierno. Cerraban hoteles, podías aparcar, el camarero sabía tu nombre y en la playa oías el mar. No era política ambiental. Era que no venía nadie. Pero funcionaba.
Skynet: – La desestacionalización pretende extender la actividad durante todo el año.
Jordi: – O sea, eliminar la veda.
Skynet: – Expresado así, el concepto pierde atractivo institucional.
Jordi: – Gana claridad, que es peor.
Skynet: – Entonces no te molesta el límite de cincuenta raors.
Jordi: – Me tranquiliza. Demuestra que la Administración sabe contar, prever y decir basta. Lo inquietante es que reserve esas capacidades para los peces.
Skynet: – Comprendo. Al raor lo protege la veda.
Jordi: – Al mallorquín, la temporada baja.

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