
Los vecinos del camí de Son Moix, sin agua desde hace dos meses, se movilizan


Los vecinos del camí de Son Moix han empezado a movilizarse, después de que las obras de conexión entre el carrer de l’Astre y el propio camino iniciadas la pasada primavera hayan dejado sin agua a los vecinos de la zona.
En total son 15 viviendas y 3 solares que se han visto desprovistos, de un día para otro, de un bien tan esencial como el agua. Por este motivo, trece vecinos de la zona se reunieron el pasado lunes día 10 con el gerente de Urbanismo, Pedro Puche, para así buscar soluciones a esta carencia de agua. La reunión estuvo marcada en todo momento por la cordialidad y la búsqueda de soluciones conjuntas para un asunto que, aunque cueste creerlo, sorprendió por igual a las administraciones públicas y a los vecinos afectados.
En dicha reunión, el gerente de Urbanismo aseguró que el Ajuntament desconocía por completo que existía un pozo privado en Ses Tapereres que dotaba de agua a estos vecinos del camí de Son Moix. Esto hizo que en un momento de la obra se rompieran las tuberías que abastecían de agua a estos vecinos, lo que provocó repetidos cortes en el suministro de agua, hasta que hace tres semanas, el servicio fue suspendido definitivamente. Este inconveniente también pilló por sorpresa a los propios vecinos, que desconocían que esta obra podía afectar a su suministro de agua. Este desconocimiento de ambas partes sobre el impacto de esta obra hizo que tanto vecinos como el gerente reconocieran que si hubieran tenido esta información antes, se habría actuado de otra manera antes de iniciarse las obras.
Una obra sencilla que vino con sorpresa
Para aquellos lectores que no conozcan los detalles de esta obra, hablamos de una intervención que se inició en mayo de 2026, que pretende mejorar la conexión entre el carrer de l’Astre y el camí de Son Moix, al mismo tiempo que se reforman varias calles de la barriada de Ses Tapareres. El proyecto ha contado con una inversión de algo más de 300.000 euros y se ha desarrollado en una zona estratégica, ya que este emplazamiento de Manacor está justo al lado del IES Manacor. Las obras han avanzado a buen ritmo y ya están en su recta final, pero dicha intervención ha dejado la secuela de esta falta de agua para los vecinos del camí de Son Moix.
Volviendo al contenido de la reunión, y para aclarar aún más el desconocimiento de las administraciones respecto a este pozo, Pedro Puche aseguró que dicho pozo no tenía ningún tipo de autorización ni había pasado controles sanitarios, lo que demuestra a las claras que el Ajuntament no conocía la existencia de este pozo privado. Por otro lado, en la conversación también quedó patente que la colaboración de la propietaria del pozo con los vecinos ha llegado a su fin, ya que según confirmaron ambas partes, la propietaria de este pozo privado no puede asumir el coste de reorganizar la red de agua para que siga llegando a los vecinos afectados. Este punto, por tanto, ha sido clave para que ambas partes busquen una solución conjunta. Una solución que, por el momento, pasará por que los vecinos aguanten al menos unas semanas con depósitos y garrafas, al tiempo que Urbanismo y la SAM estudiarán el conflicto para dar una solución rápida, y sobre todo, efectiva.










