
La guerra se mantiene en Europa tras una semana de resistencia ucraniana
Tras una semana de violenta guerra, la invasión sigue en marcha y, aunque Ucrania resiste las embestidas, el ejercito del Kremlin sigue avanzando. Amenaza tras amenaza, la primera mesa de diálogo no ha surgido efecto y el líder ucraniano, Volodímir Zelenski, nada más levantarse de la silla de las infructuosas negociaciones ha solicitado el ingreso a la Unión Europea. Una lanza que no ha hecho más que irritar a Putin, contestando con inmersivos bombardeos a las principales poblaciones del país.
Indiscriminadamente, los días más sangrientos de la guerra acaban de empezar y Ucrania ha anunciado ya alrededor de 2.000 muertes civiles desde el inicio de la invasión. A su vez, Naciones Unidas anuncia casi un millón de refugiados ucranianos hasta la fecha y se esperan unos cuatro millones más. La guerra está desestabilizando el conjunto del globo terráqueo y, aunque la economía rusa se esté desplomando por los suelos con un récord histórico de bajada en el precio del rublo, Europa ya anuncia una importante crisis monetaria.


Más en concreto, este pasado miércoles, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez anunciaba ya en la cámara de los diputados la crisis que se nos viene encima, afectando esta guerra al precio de todo. Los alimentos de primera necesidad y el turismo por descontado, pero la afectación principal se verá derivada del aumento de precio por el consumo energético. Cierto es que España depende en menor medida del gas y el petróleo ruso, suponiendo un escaso 10% del total importado, pero lo digan o no, los jeques de Oriente Medio ya se están frotando las manos con la subida del precio del barril y la dependencia inmediata de Europa con ellos. Por el momento, la OPEP registra un aumento en lo que va de año de un 33% en el precio del petróleo y, en tan solo una semana de guerra, el barril ha subido de los 96 dólares hasta los 104 dólares y escalando.
Aun así, y aunque la situación sea delicada, Europa parece mantenerse firme en una única dirección. La gran parte de los países ya se han posicionado y han enviado armamento al país ucraniano, incluso países como Finlandia y Suecia, amenazados directamente en sus confines con Rusia. Todas han hecho un gran esfuerzo en armamento ofensivo, excepto España, que días antes había decidido enviar grandes toneladas de cascos y chalecos blindados, además de productos sanitarios con el objetivo exclusivamente defensivo. Aun así, a última hora de ayer avisó que también enviará armamento ofensivo a Ucrania, tras ser señalado el presidente de no enviar armas por las presiones de Unidas Podemos. Cierto es que, en todo momento y mediante la UE, se está invirtiendo cantidades ingentes en armamento en el que España también repercute en una parte del porcentaje total. Por lo que representa Estados Unidos, también se ha posicionado en contra de la ofensiva rusa y condena los actos, al tiempo que se suma a las presiones europeas y a las sanciones impuestas por los colectivos internacionales. Finalmente, el único de los gigantes que parece poder echarle un cable a Vladímir Putin son la potencia de China que, hasta la fecha, sus declaraciones neutrales parecen justificar la supuesta “intervención militar especial” en la que se ampara Rusia.
Por lo que respecta a nuestra comunidad autónoma, la presidenta Armengol se mantiene en la línea de Sánchez y destaca la solidaridad local y el esfuerzo de la comunidad. A su vez, abre las puertas de Balears para recibir a todos los refugiados que el gobierno central crea oportunos. El presidente del Gobierno destacaba que, en la reunión de presidentes autonómicos, invitará a las comunidades a apostar en ayudas locales y autonómicas con la intención de paliar las dificultades económicas que raíz de esta guerra el país padecerá.






