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“Se debe controlar el precio de la vivienda, porque si no, sirve de poco negociar convenios y mejorar rentas”
Empieza un nuevo año, y con ello, surgen nuevos retos al tiempo que se deben afrontar los que ya están. De todos ellos, tanto en Baleares como en el conjunto del país, el más preocupante es el de la vivienda. Sobre este asunto y otros temas hablamos con el secretario general de UGT Baleares, Pedro Homar, en el que es su segundo encuentro con Manacor Comarcal.
- Desde UGT Baleares habéis reclamado que se implemente el plus de insularidad en las Islas en enero de 2026. ¿Sois optimistas de cara a esta petición?
- La verdad es que sí, este asunto ya está en la mesa de negociación y se van acercando posturas. Probablemente no llegue enseguida, pero la negociación va por el buen camino y se debería implementar pronto. Sin duda hablamos de la necesidad de corregir un agravio histórico, ya que en Balears, a causa de nuestra condición de insularidad, el coste de la vida no ha hecho más que encarecerse con el paso de los años. Esto se ve, por ejemplo, en lo tensionados que están los servicios públicos, ya que no se cubren plantillas y hay una gran rotación de personal. Por tanto, el plus de insularidad es una compensación justa que se hace para corregir la infradotación de nuestros servicios públicos.
- El Gobierno no pudo aprobar la ley de reducción de la jornada laboral el pasado otoño. ¿Qué sensaciones se respiran en UGT Baleares respecto a este asunto?
- A pesar de que en su momento fue duro de asumir para nosotros, desde UGT Baleares preferimos ver el vaso medio lleno. En los países desarrollados se está viendo que esta tendencia de reducir la jornada laboral es cada vez más clara, y todo por el simple y justificado propósito de que haya una mayor conciliación laboral y familiar. Vamos hacia eso, eso está claro, y por este motivo, desde UGT vamos a seguir empujando por una demanda cada vez más mayoritaria de la sociedad.
- ¿Cuáles han sido las principales peticiones de las federaciones en tus primeros meses al frente de UGT Baleares?
- Han sido muchas, pero como comprenderás, el tema de la vivienda ha sido el más comentado. Aquí tratamos una cuestión transversal y muy necesaria que hace imposible que no sea uno de los grandes retos de Baleares y del conjunto del país. Es evidente que hacen falta políticas activas en materia de vivienda, y que se tiene que incorporar a la negociación colectiva la dotación de soluciones habitacionales, sobre todo para las personas que trabajan de temporada. Esto es algo que no se hacía y que ya se está empezando a hacer. Si nos centramos en el plano más político de este asunto, lo que pedimos por encima de todo es que se controle el precio de la vivienda, porque si no, sirve de poco negociar convenios y mejorar rentas, si esas rentas son incapaces de asumir la adquisición de una vivienda.
- Existe la Ley de la Vivienda, que podría ayudar a solucionar parte de este conflicto, pero parece que el Govern no tiene ningún interés en aplicarla…
- Así es, por desgracia, hablamos de una realidad que no es exclusiva de Baleares, ya que todos aquellos gobiernos autonómicos presididos por el PP están en la misma situación. Al tratarse de una ley impulsada por el Gobierno estatal, el PP, por cuestiones partidistas e ideológicas, ha decidido bloquear cualquier acción al respecto.
- ¿Crees que el Gobierno estatal podría hacer más al respecto?
- Por suerte o por desgracia, España se rige bajo un estado autonómico, lo que significa que gran parte de las competencias, como puede ser vivienda, dependen de los gobiernos autonómicos. Es evidente que el Gobierno estatal puede hacer normativas, pero eso luego necesita del impulso imprescindible del gobierno autonómico, que es el que realmente decide si dicha ley se implementa o no.
- Todo apunta a que este asunto será clave en los próximos comicios…
- Pues sí, porque, como te he dicho antes, el acceso a la vivienda es la principal preocupación de los españoles, y esta afirmación puede ser incluso más rotunda si hablamos solo de los residentes en las Islas Baleares. Yo creo que mucha gente ya se conforma con que, aunque no den soluciones que funcionen bien y con relativa rapidez, sí que al menos ofrezcan una ventana de esperanza en este asunto. Los políticos que consigan esto ya tendrán un punto importante a su favor, y es lógico, ya que no es asumible que un bien de primera necesidad como la vivienda sea tratado como un bien de consumo, como sucede actualmente.
- La fase más intensa de la temporada turística ya ha pasado. Otra temporada turística, por cierto, de beneficios. ¿Crees que esos beneficios están llegando también a los trabajadores?
- Si hablamos de los trabajadores del sector hostelero, creo que este año, gracias al convenio que se negoció el pasado verano, sí que se han dado importantes subidas dirigidas a estos trabajadores que nosotros valoramos de forma positiva. No obstante, siguen existiendo unos márgenes empresariales, unas ganancias propias de la actividad económica en Balears, que muchos trabajadores no están percibiendo. Eso es un hecho constatado, y lo demuestran todas las estadísticas.
- Hace unos meses me comentaste la importancia de que el municipio de Manacor tenga los recursos que necesita a causa de su constante crecimiento. Para paliar precisamente eso, el Ajuntament de Manacor impulsó el Estatut de Capitalitat. ¿Piensas que si ese Estatut se aprueba, puede ser una buena solución a este conflicto?
- Sin duda. Manacor, aunque sea de una forma simbólica, ya es en cierta manera una capital de comarca, los hechos lo demuestran. No hay más que ver cómo ha crecido la actividad económica o el número de residentes en este municipio a lo largo de los últimos años. Por tanto, sí, creo que el Estatut de Capitalitat es una buena iniciativa para que el Ajuntament de Manacor tenga más autonomía y pueda gestionar de manera más directa la realidad que los políticos manacorins tan bien conocen.
- Más allá de todo lo que hemos comentado, ¿cuál es el principal reto de UGT Baleares para 2026?
- Aunque tenemos muchos, yo me quedo con la necesidad de seguir fortaleciéndonos como herramienta de acogida para los migrantes. Tenemos que seguir trabajando en nuestra red de acogida, y que nuestro sindicato sea esa primera puerta a la que tengan que tocar cuando necesiten cualquier tipo de ayuda.







