Hablamos de Donald Trump, un producto tan americano como la Coca Cola y el pato de los dibujos que lleva su nombre, y del felanitxer Baltasar Picornell

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En nuestro continente seguimos sorprendidos porque el nuevo Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, intenta cumplir con todo aquello que prometió en su campaña electoral. Con ello nos olvidamos que las suyas fueron promesas por las que recibió los votos de todos aquellos y aquellas que asistían y observaban con una mezcla de incredulidad, y rabia, como su imperio con armamento nuclear hasta los dientes, perdía fuelle en lo económico ante el gigante asiático.

Baltasar-Picornell-2017webSi analizamos la situación, veremos que queda fehacientemente demostrado que seguimos siendo incapaces de aceptar que lo que ocurre en un momento no es más que una consecuencia provocada por las causas que inicialmente los originaron. Algunos incluso nos resistimos a entender, y me temo que los americanos más que los europeos, que aquellos tiempos de la hucha del chinito pidiendo ayuda para el Domund, hace más de medio siglo que son historia.

Les guste o no a quienes ahora se quejan, es necesario que sean conscientes de que estamos pagando la factura de aquel desmonte de la industria propia, para trasladar las fábricas al continente asiático en busca de la mano barata, para explotar a los habitantes del lugar como eficaces y auténticos nuevos negreros.

Digan lo que digan algunos dirigentes en sus declaraciones públicas, he leído informes y comentarios en los que consta que los estadounidenses que apoyan la política de su nuevo Presidente, son muchos más que los que no lo reconocen.

Por lo que a la política internacional se refiere, hoy por hoy y respecto a las relaciones con Estados Unidos, diría que a la ocasión la pintan calva: Es mejor observar antes que actuar. De lo contrario correremos el riesgo de que nos ocurra aquello que según cuentan estos días le ha ocurrido a ese fenómeno de la política patria llamado Mariano Rajoy, quien fue a visitar a Donald Trump para ofrecerle su ayuda y éste se la aceptó, pidiéndole que abone más dinero para el mantenimiento de la OTAN… Le dijo en pocas palabras, que pagara su particular muro.

Le pese a quien le pese y aunque a alguno le cueste creerlo, Trump es un producto tan genuinamente americano como la Coca Cola y el pato aquel de los dibujos de Disney que lleva su nombre.

Baltasar Picornell, propuesto como Presidente del Parlament Balear, auténtico “Jarabo” de Palo para la muy conservadora y oligárquica izquierda “de les Illes Balears”

Pero aquí, en esta otra mitad del mundo, que como es de sobras conocido comprende la isla de Mallorca y por extensión y méritos propios las de Menorca, Ibiza y Formentera, aún como quien dice no acabamos de salir de nuestro particular teatro de la política en el que se ha representado la obra que particularmente he titulado “Ascensión y caída de Xelo Huertas”, cuando van y nos anuncian el inicio de una nueva representación.

De la trama de dicha nueva representación, puedo adelantar que los miembros de Podemos (los que quedan) han obsequiado a sus socios de pacto con una dosis de “Jarabo” de Palo, al endosar a la muy conservadora, estirada y oligárquica izquierda “de les Illes Balears” a un obrero, concretamente un carpintero del aluminio como nuevo “President del Parlament”.

Baltasar Picornell, a quien no tengo el gusto de conocer y al que a priori, por su discreción ante las descalificaciones por el único motivo de pertenecer a la clase obrera, descalificaciones implícitas en las formas con que se pretendía evitar su nombramiento, debo presuponer de más categoría como persona de la que me consta poseen quienes abiertamente lo critican. Igual resulta que es un peligro inminente e incontrolable, para aquellos bien pagados culos de la izquierda instalados en las terciopeladas poltronas de mando.

Así pues, de no ocurrir algo inesperado, este próximo martes 14 de febrero, día de San Valentín, el Diputado Baltasar Picornell, cuya o propia de su condición obrera asusta a quienes la llevan en sus siglas, porque allí la puso Pablo Iglesias (el fundador del PSOE) o seguramente también por ser un gancho electoral, será elegido President del Parlament Balear. “¡Lo que hay que hacer para conservar la silla!”… diría supongo el Duque de Pisa.

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