El compositor Ferrer Ferran nos habla sobre sus composiciones, su carrera, su vida…y del próximo concierto en Manacor

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Magdalena Ordinas

El próximo domingo, en el Auditori de Manacor, el compositor Ferrer Ferran dirigirá en concierto a la Banda de Música de Manacor, un concierto monografico sobre su obra. Con él hablamos sobre sus composiciones, su carrera, su vida, y c omo no, del concierto.

– Nos gustaría saber a qué edad empezó sus estudios musicales, y si tiene antecedentes familiares en el mundo de la música…
– Empecé mi andadura musical a los 6 años. Mi papá era músico de orquesta de baile, no profesional, pero sí amateur, de aquellas orquestas de los años 60, 70 que hacían jazz y tocaban en los bailes. Yo soy el pequeño de tres hermanos, el mayor toca el clarinete y el saxofón, y el siguiente la trompeta, y yo, pues era el pequeñín y pedí para Reyes un piano, y los Reyes me traen un piano, pero de juguete. Cuando veo el piano (según me cuentan mis padres) empiezo a llorar porque yo había pedido un piano de verdad, y no de juguete. Al verme tan mal mis padres, personas muy humildes (mi padre trabajaba en el mercado vendiendo fruta), me compraron en un anticuario un piano de aquellos antiguos con candelabros; era un piano de aquellos que se utilizaban en el cine mudo del momento, no tenían más dinero para gastarse y fue mi primer piano con el que empecé a los 6 años, con un profesor particular, y a los 8 años me examiné en el Conservatorio con los alumnos libres, de primero y segundo de solfeo, lo que ahora llaman lenguaje musical, y primero de piano. Saqué sobresaliente, las máximas notas, y es que realmente ya teníaa facilidad. Los miembros del tribunal se quedaron asombrados, puesto que con mis pequeñas manos no llegaban a la octava, y así fue mi comienzo. A los 15 años obtuve la titulación de piano y percusión, así como también estudié bombardino, lo que pasa es que no completé toda la carrera, puesto que no disponía de tanto tiempo, pero sí que obtuve aquel primer ciclo del Plan 66 y a los 15 años, ya obtengo el título de profesor de percusión y piano.


– ¿Cómo fueron sus inicios como profesor?
– Bueno, fui creciendo con la música y recuerdo todos los días de mi vida estudiar música y tocar el piano y percusión, tenía además el colegio, instituto, BUP. Como fui titulado tan joven, a los 18 años salieron unas oposiciones y allí me presenté, y tengo que decir que prácticamente era más un juego que prepararme para las oposiciones. Tuve la fortuna, que a veces no sé si fue fortuna o no, que aprobé, y a los 18 años ya estaba en el Conservatorio de Valencia como profesor. Digo que no sí si fortuna, porque en ese momento yo ya estaba estudiando composición y dirección, y es que yo quería ser director de orquesta, y mi objetivo era irme a Alemania para estudiar dirección. Al entrar de funcionario en el conservatorio no pude salir a formarme como director de orquesta, ya que, como he dicho antes, mis padres iban muy justos de dinero, por lo que no podía perder esa plaza fija que me dieron en aquel momento y que aún mantengo.
– ¿A qué edad compuso su primera obra?
– Empecé a componer en plan sinfónico ya de mayor, pero recuerdo que con 12 o 13 años, para ligar con las chicas, compuse mi primera balada para esa chica que había conocido y se la regalé, eran piezas, canciones, que no llegaban a ningún lado. Como he dicho antes, ya de mayor yo quería ser director de orquesta y seguía formándome, y en el año 1995/96 empecé a componer en serio. Aún teniendo las dos carreras de dirección y composición, seguía estudiando por todo el mundo y formándome.


– ¿Quién influyo más en su carrera?
– Sin duda alguna Jef Penders. Yo hacía muchos viajes fuera del país, a Londres, Holanda, Alemania, Italia. Estudiaba en cursos breves de fin de semana, master class, ya que necesitaba formarme, saber más, y realmente tenía facilidad, siempre la he tenido. Los profesores me acogían muy abiertamente, supongo porque realmente veían algo en mi, y apareció en Holanda la figura del compositor Jef Penders, era un compositor que murió hace unos cinco años. Él me dijo: “Tu tienes que ser compositor, porque tienes las dos cualidades necesarias para ser un buen compositor, que son talento e imaginación, y además tienes que componer para banda, porque tu puedes cambiar lo que es el tratamiento sinfónico de las bandas”. Con él realicé una carrera meteórica, me enseñó casi todo lo que sé, además de la constancia, humildad, y dedicación. Ahí empecé mi carrera compositiva en serio. Nos pusimos manos a la obra y aprendí de él todo, o mucho, él me enseño a respetar la música, a amar la música, y que tocar no era leer esas notas de la partitura, era el saber ver aquello que estaba detrás de esas notas; no eran unas bolitas dejadas en un pentagrama. También me enseñó a pensar y que antes de escribir una nota tienes que pensar el sonido que quieres sacar de ella, y con todas esas doctrinas él fue quien me hizo ver la música como nadie me la había hecho ver. Permíteme decir, que hoy todavía no todas las enseñanzas que hacen en los conservatorios es música para convertirla en emoción.


– De las numerosas composiciones realizadas a lo largo de su carrera, ¿cuál ha sido la más difícil o especial para usted?
– Como bien sabes no tengo hijos, pero tengo muchos hijos; mis hijos son mis composiciones. Eso es como preguntar a un padre o a una madre que hijo quieres más. Yo creo que todas las piezas que te salen del corazón son especiales, no sabría decirte realmente a cual le tengo más especial cariño. Sí que puedo decirte cuales son las que me han llevado más a recorrer el mundo, o cuales han sido más interpretadas; eso sí. Ya que estoy en esta materia, puedo decirte que sobre el año 2000 es cuando compongo la segunda sinfonía, que la titulo en valenciano “La Passió de Crist”. Yo era un profesor muy joven y una vez al mes acostumbraba a irme de cena con los alumnos de composición, y hubo un día que éramos toda la clase, 12 alumnos y yo. Los músicos en las cenas hablan de música y de amor también, pero la música era la protagonista y hubo un alumno que dijo: “Mirad, ¿os habéis dado cuenta que somos los 12 discípulos y el maestro?; otro dijo, “la Santa Cena”, y yo dije enseguida “es un buen título para una composición”, por lo que se me metió en la cabeza que tenía que hacer una composición sobre la vida de Jesús. Tres años después de la cena, la Federación de Bandas de Valencia montó la Banda Federal, y quiso montar una macro banda con 150 músicos, y me propusieron a mi dirigirla en su primer concierto, y además, me encargaron una composición. Yo ya tenía pensado hacer algo grande sobre la vida de Jesús, y compuse una gran obra, de unas dimensiones especiales, algo que no era habitual puesto que era para una banda de 150 músicos. Tanto fue así, que hice “La Passió de Crist”, que es una sinfonía que dura como unos 45 minutos, y esa obra no sé si por la temática o porqué, ha dado la vuelta al mundo.
– ¿Tiene obras inacabadas que se le hayan resistido?
– La verdad es que no se me ha resistido nada, todo lo que he…

TODA LA ENTREVISTA EN LA EDICIÓN IMPRESA DE “MANACOR COMARCAL”.

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