EL ARTE DE SER FELIZ, por Gemma Soler: “El poder de los hábitos”

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Gemma Soler Raspall

Desde tiempos muy remotos ha habido interés por los hábitos. “Nada hay más fuerte que el hábito ” decía el conocido poeta romano Ovidio; ” El hábito es el maestro más eficaz” recalcaba su contemporáneo Gayo Plinio. Es evidente que, a lo largo de la historia, los hábitos han sido tema de estudio de reconocidos personajes, ahora bien, ¿por qué este interés tan grande por los hábitos? ¿Realmente son tan importantes?

Un hábito es un comportamiento repetido regularmente, que requiere un pequeño o ningún raciocinio y que es adquirido (no innato). De aquí podemos extraer tres ideas fundamentales: repetido, poco razonado, se aprende. Es decir, los hábitos los podemos crear, moldear, forjar e instaurarlos nosotros en nuestra mente, a base de fuerza de voluntad: basta con repetir y repetir hasta que se manifiestas de forma automática.

Si tenemos hábitos consumados que, desde nuestro punto de vista son saludables y queremos conscientemente realizarlos, se trata de una fórmula de patrón (mental, emocional, de actitud o de acción) adquirido fantástica, ahora bien, ¿qué pasa con aquellos hábitos que no nos interesa tener? ¿Y si lo que queremos es anular o desactivar un hábito que consideramos malo para nuestra salud o bienestar?

La clave está en nuestro cerebro. Éste órgano es un gran consumidor de energía, básicamente de glucosa (unos 120 gramos al día en un adulto) y de oxígeno, y su perfección radica en que es capaz de crear métodos de ahorro energético: los hábitos. Como se tratan de acciones automatizadas, poco razonadas, conlleva un gasto energético inferior. El cerebro pues, es una máquina potente y extraordinariamente óptima. Es por ello, que cuesta tanto cambiar un hábito, desde el punto de vista del cerebro, todo cambio conlleva un gasto energético que, evidentemente, no querrá realizar. De hecho, las estadísticas dicen que un 70% de la población española desea cambiar un hábito en algún momento de su vida, pero que sólo entre un 5 al 15% lo consigue.

Así, la mejor manera de cambiar un hábito pasa por convencer a nuestro cerebro de que estamos haciendo un esfuerzo hoy, para obtener un rendimiento mañana, desde la razón y la consciencia plena de nuestras acciones, pensamientos y emociones podemos conseguirlo. No será nada fácil, nadie ha dicho que lo sea, pero si somos capaces de conseguirlo habremos realizado un proceso de aprendizaje y un esfuerzo de superación personal gracias a nuestra fuerza de voluntad que nos servirá para futuros retos.

Para finalizar con la reflexión, terminaré estas palabras de ánimo para todo aquel o toda aquella que se anime a incorporar o eliminar un hábito en su vida, se trata de una buena e inspiradora síntesis para motivar en ti la importancia de poner consciencia a tus hábitos.

Cuida tus PENSAMIENTOS, se convertirán en PALABRAS;
Cuida tus PALABRAS, se convertirán en ACCIONES;
Cuida tus ACCIONES, se convertirán en HÁBITOS;
Cuida tus HÁBITOS porque son tu VIDA;
Cuida tu VIDA porque sólo tienes una.

Siete pasos para crear un hábito:

1.- Comienza poco a poco, estableciendo metas concretas y específicas.
2.- Fuera excusas, define un plan de acción.
3.- Pon medidas de seguimiento: alarmas, avisos…que no supongo una excusa el “se me ha olvidado”.
4.- Piensa y crea tus propios rituales, es decir, secuencia de pasos que haces siempre de la misma forma.
5.- Utiliza estrategias de mindfulness: toma plena atención de cada nuevo procedimiento que incorporas. El componente emocional es fundamental, así que utilízalo en tu favor.
6.- Controla y analiza tu proceso, revisando los avances y, en el caso de fallar, tomando nota de los motivos para detectarlos y evitarlos en un futuro.
7.- Celebra tus logros.

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