16 de febrero, en Espai OM de Manacor, Eli Mercadal: “El Mindfulness ayuda a combatir el estrés, la ansiedad y la depresión…, pero es mucho más que eso”

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Antònia Veny

De un tiempo a esta parte, la práctica del mindfulness está de moda. Aparece en la oferta formativa de decenas de centros, y se recomienda para solucionar los problemas más variados, estrés, insomnio, depresión, ansiedad… Estudios científicos afirman que practicando el mindfulness mejora la salud física y psicológica, se desarrollan las capacidades como la gestión de las emociones, la comunicación y la toma de decisiones, por lo tanto puede contribuir a mejorar las relaciones personales. Por todo ello, hemos querido saber de qué se trata exactamente y cómo puede ayudarnos a vivir mejor y a gozar de un mayor bienestar. ¿Sabemos qué es? ¿Cuándo se aplica? ¿Para qué sirve?… Hablamos con Eli Mercadal, experta en mindfulness, y con ella intentamos dar respuesta a estas y otras preguntas.

– Primero, ¿quién es Eli Mercadal?
– Nací en Palma, y viví una infancia… difícil. Estudié Arquitectura técnica, profesión que ejercí durante casi 20 años, y Danza Clásica. Me casé. Tuve dos hijas maravillosas. Me esforcé mucho por construir una vida normal y por olvidar un vacío, una duda existencial… En un momento dado, hace ya 13 años, mi vida se derrumbó. Dejé mi trabajo estresante y exigente. Me divorcié. Me permití sentir todo ese dolor que había guardado celosamente… Apareció la meditación de nuevo, y tras unos años muy difíciles, fui encontrando poco a poco una nueva manera de vivir más coherente y natural… Me he ido reformando desde entonces para poder compartir de algún modo este nuevo camino. Y aquí estoy…
– ¿Qué es el mindfulness?
– La palabra Mindfulness tiene diferentes significados. Por una parte es la experiencia de vivir consciente, y por otra son todos esos ejercicios que facilitan esa experiencia. Se traduce al castellano como Atención o Conciencia Plena y es la traducción anglosajona de la palabra Sati, del Pali (lengua antigua de la India) que significa Atención, Conciencia y Recuerdo (para mi, recuerdo de “lo que soy”). Mindfulness es para mí, una manera de vivir. Vivir consciente. Vivir despierto. Aquí y ahora. Es una capacidad innata en todos nosotros que en algún momento hemos perdido pero que se puede recuperar.
– ¿Cómo entró el mindfulness en tu vida?
– En plena gran crisis existencial, apareció por la puerta de mi centro de danza un chico, que quería alquilar la sala para organizar meditaciones; le dije “vale”… y así empecé a meditar regularmente… y mi vida se desmoronó más (ja ja). Pero perdí el miedo. La ansiedad que me había acompañado desde niña se fue. Mi mente estaba clara. Conecté conmigo. Cuando todo se calmó, empecé a construir de nuevo, pero de otro modo, sin olvidarme de quien soy, y de mis anhelos más profundos. Decidí que necesitaba formarme, para poder facilitar a quien lo desee, el acceso a la práctica meditativa y ese vivir consciente.


– ¿Hay alguna diferencia entre meditar y practicar mindfulness?
– Sí. Simplificando, como hemos dicho, la Atención Plena o Mindfulness es la experiencia de vivir el momento y esa experiencia se entrena con una serie de ejercicios o prácticas (llamadas también mindfulness), entre ellas la meditación, pero cuidado, no cualquier clase de meditación. Algunas meditaciones no son mindfulness….
– ¿En qué consiste el entrenamiento mental del mindfulness?
– Básicamente es un juego con la atención; atención enfocada y sostenida en un objeto concreto. Pero cuidado. Si sólo practicamos este aspecto mental, no practicamos mindfulness. Es mucho más que un entrenamiento mental. Implica un cambio de actitud vital. Y es que, sin corazón, sin amabilidad, sin compasión, mindfulness es una práctica inutil. Podrá sin duda aumentar nuestra capacidad de concentración, igual también reducir algo nuestra activación mental o fisiológica… pero no llegaría a transformar nuestra vida tan profundamente.
– ¿Hay que practicar a diario? ¿Cuánto tiempo hay que dedicarle a cada sesión?
– Es lo ideal, sí. El tiempo… pues depende de cada uno, de la práctica y del momento que esté atravesando cada persona. El exigirnos un tiempo mínimo puede ser un gran obstáculo, pues quizá nunca lo encontremos. Así que, por poco tiempo que puedas, sentarte y respirar, ¡hazlo! Lo importante es empezar HOY. Ahora. No esperes más. Quizá uno pueda empezar con cinco o diez minutos de respiración consciente… y poco a poco ir ampliando ese tiempo hasta incluso 45 o 50 minutos de práctica formal, e ir incorporando al día a día otras prácticas mindfulness informales, como comer una manzana, tomarse un café al solecito, en Atención Plena o escuchar el sonido del silencio sin más.
– ¿Dirías que es un sistema de terapia?
– Sí, en una de sus acepciones Mindfulness es una terapia dentro del grupo que llamamos Terapias de Tercera Generación… Mindfulness se está usando en contextos terapéuticos y con resultados excelentes… pero insisto, Mindfulness es mucho más.
– ¿Cómo ayuda a combatir el estrés, la ansiedad, la depresión…?
– A muchos niveles. Respirar, solo respirar, pero de manera consciente, actúa sobre nuestro sistema nervioso, reduciendo esa activación mental y fisiológica; a nivel cognitivo, aprender a observar y dejar de atender a esos pensamientos dolorosos disminuye el exceso de rumiación (que genera la ansiedad) y ayuda a corregir ese sesgo negativo (que alimenta la depresión). Con mindfulness, aprendemos a ver esos pensamientos con una cierta distancia, perspectiva. El “darse cuenta”, sana. Un cambio de actitud radical frente al malestar es para mí lo más transformador. Aprender a dejar de luchar con “lo que es” ahora. Aceptar de manera radical esa experiencia que estoy viviendo ahora, sin resistencia, sin juicio. Aprender a amar lo que es, instante a instante, es la clave. Pero cuidado, sin confundir aceptación con resignación, porque es precisamente esa aceptación y ese dejar de luchar con lo que no puedes cambiar, lo que te va a dar energía y lucidez para poder actuar allí donde el cambio sí es posible.


– La palabra mindfulness se relaciona con reducción de estrés en la mente de todos. No es simplemente eso verdad?
– No, no. Mindfulness es Consciencia, es transformación; auténtica transformación. Ayuda a calmar la mente, sí, y en esa calma, empezamos a vernos, a conocernos, a discernir aquello que realmente somos, a desmontar poco a poco aquello simplemente aprendido y que nos hace sufrir… Ayuda a comprendernos, a aceptarnos, y a amarnos profundamente.
– Nos hemos dado cuenta de que ya se está practicando en colegios, empresas, universidades, prisiones, etc… Incluso muchos psicólogos lo recomiendan a sus pacientes, ya que los resultados son espectaculares…
– Así es. Además de todos los enormes beneficios a nivel mental (concentración, rendimiento,…), emocional (reducción de estrés y ansiedad, autoregulación emocional,…) y fisiológico (reduce la presión sanguínea, fortalece el sistema inmune,…), Mindfulness es una práctica capaz de despertar algo que llevamos todos dentro de nosotros y con el enorme potencial de cambiar el mundo: Te conecta con tu propia paz, con tu verdad, con tu bondad esencial… Con el amor que eres.
– Si el mindfulness es capaz de modificar rasgos de la personalidad, ¿se podría entonces utilizar como terapia complementaria en el tratamiento de ciertos trastornos mentales o emocionales?
– Sí, se usa y con muy buenos resultados. La investigación continúa y la evidencia de que funciona (con correcciones en función del tipo de trastorno) es día a día mayor. Es importante saber que en determinados trastornos si no se tienen en cuenta, la práctica de la meditación y mindfulness puede tener efectos adversos. Por ello es imprescindible practicar con alguien con suficiente experiencia y conocimientos para poder adaptar la práctica a las características específicas de cada persona.
– Entre todas tus actividades, están los retiros Mindfulness para adolescentes y otros para niños. ¿Cuáles han sido los principales logros y obstáculos con los jóvenes?
– Logros… el que asistan, participen y disfruten! Padres y madres son quienes cuando los chicos y chicas regresan a casa, dan fe del trabajazo que hemos hecho juntos. Aprender (de manera natural, dinámica y divertida) a escucharse, mirarse, sentirse, aceptarse, comprenderse a uno mismo y a los demás, tiene grandes efectos en los chicos. Cambia su manera de verse, de ver a su familia y a su entorno, cambia como se sienten, y por supuesto todo ello afecta (para bien) a sus relaciones y a la convivencia familiar. Obstáculos… el único con el que me he encontrado es que algunos no se atreven a venir, a salir de su contexto habitual, de su grupo de amigos, para aventurarse en un espacio desconocido en el que hablamos de Plena Conciencia, de Autoconocimiento,… de cambio, aunque les llame la atención… “poc a poc… anam fent”.
– Ya hemos hablado de los beneficios, pero, ¿qué le dirías a alguien escéptico sobre esta práctica? ¿Qué mensaje darías a quienes no se han animado todavía a practicarlo?
– Que pruebe. Que por más que lea o que le cuenten, sólo su propia experiencia puede hacer que descubra el enorme potencial de cambio que esta práctica tiene en su vida. Sólo su experiencia puede derrumbar el muro del escepticismo.
– Bueno, pues sólo nos queda invitar a la personas que quieran probar y experimentar los beneficios del Mindfulness, en un taller intensivo con Eli Mercadall, el próximo sábado 16 de febrero, de las 10’30 de la mañana a las 17’30 de la tarde, en Espai OM, ubicado en la plaça Indústria 16 1º (Ed. Palau de Premsa) de Manacor. El plazo de inscripción para este curso intensivo ya está abierto y tiene sus plazas limitadas. Te animo a que cojas las riendas de tu vida, te abras a iniciar tu propio viaje hacia lo más profundo de ti y disfrutes “tu vida”.

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